Lo que se rompió en la UASD

Por Carlos Luis Baron sábado 21 de julio, 2012

Ayer viernes 20 de Julio a 17 días de que se iniciara enfrente de la Rectoría de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), una vigilia pacifica que había llamando la atención de los estudiantes de la sede de esta institución, como de los recintos dispersos al interior del país, como San Francisco de Macorís, Bonao y Santiago, donde se repitieron acciones iguales de parte de los estudiantes; más de 200 agentes de las fuerzas especiales de la Policía Nacional violando el fuero universitario entraron en la UASD.

Los estudiantes que se venían manifestado en contra del aumento que afectara a los que actualmente estudian y a los estudiaran en dicha academia con un aumento de los créditos y servicios de esta casa de estudios a más del 300%, obtuvieron como respuesta del Rector, la expulsión de 8 y suspensión de 3 estudiantes. Los expulsados son: José Rafael Cabrera, Eduardo Gómez, Rafelito Valenzuela, David Vicente Cabrera, Luis M. Acevedo, Hilda de los Santos, Roberto Sánchez y Jonny Nicolás López Torres. Asimismo el Consejo suspendió a Joel Martínez, Raúl Monegro y Luis Antigua, los cuales pertenecen al Centro de Estudios de San Francisco de Macorís.

El Rector, Mateo Aquino Febrille, violentado los mismos estatutos de la UASD con los que fue electo, solicito la intervención de las fuerzas de la Policía Nacional; las cuales actuaron bajo órdenes y consentimiento del Rector para irrumpir en el territorio universitario y apresar de manera violenta con el uso excesivo de la fuerza a los estudiantes que de diversos semestres y carreras nos manteníamos a la expectativa dentro del edificio de la Federación de Estudiantes Dominicanos, luego de que miembros de la seguridad del Rector iniciara la violencia disparando e hiriendo al estudiante, Ismael Acevedo.

Las fuerzas del orden que eran comandados por los generales Neivys Pérez Sánchez y Juan Brown Pérez, tomaron el Edificio de la FED donde nos encontramos de manera violenta rompiendo la puerta frontal de la estructura y sometiendo nos a todos bajos fuerza de gases lacrimógenos. Ninguno de nosotros estábamos armados o había usado alguno tipo de arma de fuego esa noche, como lo comprobó la prueba de parafina a la que nos sometieron a los más de 51 estudiantes detenidos en la DINTEL hasta ahora de la madrugada.

La regresión que cometió el Rector ordenando la entrada de la fuerza del orden a la academia nos devuelve a los años de 1970, esta practicas pasadas son los remantes de la mentalidad trujillista que al parece han encontrado casa en la cabeza del Rector.

Estas acciones deben ser condenas por toda la sociedad dominicana, la universidad no es y no debe ser un campo de batalla, nosotros somos estudiantes, no delincuentes y ahí es donde vamos a forjar las ideas que nos serán útiles para el futuro del país.