Loeb volvió a ganar; Sordo, campeón júnior; Pons, se cayó podio

Por lunes 31 de octubre, 2005

Salou (Tarragona), 30 oct (EFE).- El Rally Cataluña concluyó con un nuevo triunfo del gran dominador del mundial, el francés Sébastien Loeb (Citroen Xsara), que obtuvo la décima victoria del año, pero la prueba catalana también coronó al joven piloto cántabro Dani Sordo (Citroen C2) como campeón júnior, el mismo día en el que Xevi Pons (Citroen Xsara) se cayó del podio por un error.

Por otra parte, Citroen confirmó que es el mejor equipo del mundial y en Cataluña obtuvo un nuevo título de constructores, el tercero consecutivo, lo que deja la última prueba del mundial, el Rally de Australia, sólo para decidir el campeón en el Grupo N.

El joven Daniel Sordo, de 22 años, fue el verdadero protagonista del día, ya que cuando arrancó en la primera especial de la jornada, conocía que ya era el campeón del mundo, condición que ya empezó a saborear ayer, cuando su máxima amenaza, el británico Guy Wilks, se accidentó y los comisario ya no le permitieron salir en la tercera etapa.

Para no dejar ninguna duda de su autoridad, Sordo arrasó en el Cataluña. Ganó diez de las catorce especiales disputadas (se anuló la séptima), y al final levantó el acelerador, lo que aprovechó su compañero Kris Meeke (Citroen C2) para vencer en dos tramos.

Sordo llegó al Cataluña con una ventaja de ocho puntos respecto de Wilks, pero en ningún momento dio un margen a su rival, que ante la presión de arañar segundos (tenía que ganar y esperar que el español no sumase dos puntos) se salió de la trazada. Aquel error llegó a Sordo a través de un mensaje mientras competía, que le envió su equipo. El español, a falta de la última etapa, ya se daba por ganador.

En la categoría reina, a falta de competitividad en lo alto de la tabla, donde los dos Citroen Xsara oficiales, del campeón Sébastien Loeb y del belga Francois Duval, no permitían ninguna sorpresa, el interés se dirigió al tercer piloto que subiría al podio.

Y ese piloto debía ser el catalán Xevi Pons (Citroen Xsara), hasta que al de Manlleu le pudo la presión en el último tramo. Su coche se caló en la salida y perdió unos diez segundos, como así reconoció un abatido Pons.

El piloto catalán se recogía ayer tras la conclusión del rally en quinta posición, pero una avería del finlandés Marcus Granholm (Peugeot 307) antes de llegar al parque de asistencia y una penalización de veinte segundos que sufrió Mikko Hirvonen (Subaru Impreza) catapultaron a Pons a la tercera posición, que debía conservar en una tercera etapa muy competida tanto por el finlandés como por el español.

Igual que sucediese en la última especial de la cronometrada de ayer, Hirvonen, sabedor que no podía dejar escapar la oportunidad, se la jugó y marcó el 'scratch' y sacó 1'2 segundos de ventaja a Pons, suficiente para subir al podio y desbancar al catalán, que pretendía hacer historia; ganar la primer especial de su carrera y borrar casi treinta años sin que un catalán subiese al podio (Antoni Zanini, tercero en el Rally de Montecarlo en 1977).

Sébastien Loeb, que ganó en el Cataluña su vigésimo rally, sumó el décimo de su carrera y se acerca peligrosamente al récord de victorias en carrera que aún ostenta Carlos Sainz, con 26, seguido de Tommi Makkinen y Colin McRae, ambos con 25.

Loeb volvió a demostrar una supremacía insultante con su Xsara, con el que abrió una brecha de casi un minuto a la finalización de la primera etapa (ganó cinco de las seis especiales). En las dos siguientes, sólo ganó cuatro tramos y se mostró algo conservador. El bicampeón del mundo (ganó el mundial en Japón) venía de vencer en las doce especiales que se disputaron en el Rally de Córcega.

Francois Duval dio también una alegría a Citroen al clasificarse en la segunda posición. La júbilo completo para Citroen hubiese llegado de subir tres de sus coches al podio (Loeb, Duval y Pons), porque el mundial de constructores ya lo obtuvo y el campeón del mundo júnior (Sordo) también compitió con un coche de la marca francesa (C2).

El Rally de Cataluña ha resultado un considerable éxito, aunque uno de sus tramos (el séptimo) debió de ser anulado como consecuencia del exceso de público que se acumuló en las zonas restringidas a espectadores y coches particulares.

Al margen de esta incidencia, la nueva versión del Rally Cataluña, íntegramente disputado en carreteras de Tarragona, ha pasado el examen con nota. El año que viene, pero en primavera, la caravana del mundial de Rallys volverá al asfalto de Tarragona, a la espera de lo que acontezca en posteriores citas, debido a los cambios que se prevén en esta especialidad automovilística.