Logia Masónica celebra 149 aniversario

Por admin viernes 11 de enero, 2008

En esta semana celebra su 149 aniversario una de las instituciones cívicas más ejemplares de nuestra historia. A sólo quince años de la Independencia nacional, el 9 de enero de 1859, a las 11 de la mañana, la Gran Logia dominicana, que encabezaba Don Tomás Bobadilla y Briones, procedió a la solemne instalación de la Respetable Logia Cuna de América No 2. Era la primera logia masónica netamente dominicana, ya que en épocas anteriores habían existido logias francesas, españolas y haitianas.

En aquella ocasión, Bobadilla puso al patricio, Don Jacinto de Castro, futuro presidente de la República, en posesión de su nuevo cargo de Venerable Maestro de la logia.

Muy pronto, el presidente de la República, Don Pedro Santana, le donó a la nueva logia el viejo local de los mercedarios, en la hoy calle José Reyes esquina Mercedes, local que medio siglo antes aquella Orden monástica había abandonado cuando ellos dejaron la isla a raíz del tratado de Aranjuez. Ese local es todavía ocupado por la Logia y se encuentra en proceso de restauración desde 1987. El Venerable Maestro actual es el ingeniero Don Elías Pilarte.

Durante los años de la Anexión a España, aquella nación había prohibido aquí la Masonería. Las seis logias existentes en el país cerraron sus puertas, pero laboraron secretamente en la obra restauradora. Como bien lo reconoció Don Joaquín Balaguer, la “Cuna de América” fue en cierto modo la Cuna de la Restauración, por haber llevado la iniciativa y la planificación de esa gran gesta patriótica. En tanto que la Logia Nuevo Mundo No 5 de Santiago, mantuvo el frente de la lucha restauradora. En aquella ciudad se iniciaron en la masonería héroes como Gregorio Luperón y José María Cabral.

La ocupación militar norteamericana se inició en 1916, cuando un miembro de esa logia “Cuna”, Don Francisco Henríquez y Carvajal, que a la sazón ocupaba la Presidencia Provisional de la República, quedó depuesto por aquella proclama hecha por la Marina norteamericana desde el antepuerto. A partir de esa fecha y por los próximos ocho años, Don Francisco viajó por el mundo en busca de apoyo internacional, que llegó ante todo de la América hispana. En tanto que otros masones de la logia como Don Emiliano Tejera, le abrieron al ocupador un amplio frente interno de desobediencia civil, al fundar la “Unión Cívica Nacional” que se extendió por todo el país. Ante tanta resistencia y denuncia, el gobierno ocupador se vio forzado a ceder.

La Masonería mundial heredó los ideales libertarios de aquellos muy célebres Caballeros Templarios del siglo XII. Sus principios fundamentales incluyen cosas como estas:

Un reconocimiento implícito de la UNIVERSALIDAD DE LA VERDAD, por encima de toda opinión o creencia. La práctica de la tolerancia en materia de creencias, opiniones o convicciones. La práctica de una fraternidad sincera y efectiva, sin distinción de raza, nacionalidad o religión.

Considerar y juzgar a los hombres por sus cualidades interiores, espirituales, intelectuales y morales, más que por distinciones externas de raza, posición social, nacimiento y fortuna.