Los aprendizajes de una oposición sin dirección

Por El Nuevo Diario miércoles 7 de noviembre, 2012

Desde hace años nuestro país vive interesantes procesos de conformación de frentes electorales o sociales que buscan una vía alterna para hacerle frente a un partido de gobierno, que ha logrado ganarse el favor de las grandes mayorías en República Dominicana, el Partido de la Liberación Dominicana, PLD.

No hay que abundar mucho, la nueva historia política de nuestro país tiene su punto de partida y este es el 1996, antes y después de Balaguer. Desde entonces, Leonel Fernández se ha consagrado como el Líder Político más exitoso de la vida democrática de nuestro país.

En el marco de la reacción emocional que generara la muerte del principal líder de la oposición de entonces, José Francisco Peña Gómez, hubo un pequeño revés en el 1998 y en el 2000, pero al reasumir los destinos de la nación en el 2004, consolida su liderazgo y su confianza se afianza en el electorado, desde entonces, decenas de bloques han sido formados para adversadle, la casi totalidad sin cumplir su cometido.

Pero ¿A qué creemos se debe esto? ¿Cuál pudo haber sido el error de quienes han tratado de adversarlo? A nuestro entender, el Presidente Fernández ha sido un hombre que ha sabido construir su imagen pública y hasta la privada. Fernández ha sabido hacer frente a sus opositores y en momentos hasta les ha convertido en aliados, llegando al punto de que, con el tiempo, sus opositores sientan el peso de una sombra que se sustenta en su magistral obra de gobierno.

El torneo electoral que concluyó en mayo 20, es el mejor ejemplo de lo que les planteo. Las circunstancias son claras. Un PRD como principal partido de oposición a Fernández, que no supo escoger su candidato frente a un Leonel Fernández que supo escoger el adversario de su partido. Un adversario que nunca entendió quién era su contendor, llegando a caer en el juego de quien más tarde sería convertido en su principal verdugo, mientras, Hipólito lleno de odio y animadversión, no se percató a tiempo del papel que jugaba el presidente que asumiendo una actitud responsable, se entregaba en cuerpo y alma y volcaba todo su apoyo a su compañero de Partido, Danilo Medina, y sin descansar mostraba la habilidad de bien administrar su tiempo, y con eficacia, lograba emplearse a fondo en GOBERNAR PARA GANAR, mientras del lado blanco las diferencias entre vencedores y vencidos se afianzaban.

Hipólito cayó en el juego de escoger como adversario a quien se iba del gobierno, mientras quien desde el oficialismo aspiró a dirigir la cosa pública, se ganaba el favor del pueblo con su discurso propositivo, explicando a la gente en cada oportunidad el modelo de sociedad y país que quería dejar como legado al término de su mandato.

Lo mismo sucede hoy en día y los desacertados eventos que se han suscitados en torno a la lucha contra una Reforma Fiscal propuesta por el hoy Presidente Medina y que busca recaudar para honrar compromisos estatales y poder hacer lo que nunca se ha hecho en el país como prometiera en campaña. Mientras la oposición se dedica a atacar a Leonel, Danilo construye, va paso a paso logrando implementar sus medidas y con eficacia poco a poco vemos como correctamente se van asumiendo estas, que al final buscan beneficiar al pueblo y cumplir con la palabra empeñada por Medina en campaña.

Está demostrado, en política hay que aprender bien a escoger sus adversarios. Muchas veces el odio o el resentimiento no nos permiten darnos cuenta de cuál es el verdadero camino que debemos tomar para que nuestros reclamos puedan ser justos o escuchados. El éxito de la lucha del 4% no fue hacia donde fue dirigida, sino que fue construido sobre la base de un pensamiento racional, y ella, su lucha, si tuvo una dirección correcta.

El problema de la oposición del PLD es que no ha sabido escoger una dirección, allí solo existe el ánimo individualista y prima el interés particular ante el general. Imagínense ustedes, si no pueden poner su casa en orden, ¿cómo pretenderán poder dirigir un bloque opositor?

En la UNIDAD de criterios y masas ha estado la clave de quienes han sabido mantenerse en el poder y han vencido ampliamente en elecciones consecutivas a TODOS sus opositores, juntos y divididos.

Estudiante término Escuela de Ciencias Políticas

Universidad Autónoma de Santo Domingo, UASD