Los apuros de Abinader y la calma de la Primera Dama

Por Carlos Luis Baron domingo 5 de febrero, 2012

NUEVA YORK.- El licenciado Luis Abinader, infundido en exaltar la “nobleza y atributos” inspirados en su candidatura vicepresidencial, por el Partido Revolucionario Dominicano (PRD); actuando como un héroe político sin haber ganado ninguna batalla, pero, aferrado a la nobleza de los atributos del candidato presidencial Hipólito Mejía, protagonista de la tenebrosa gestión presidencial 2000-2004, busca afanosamente que le hagan el juego, y en consecuencia, revivir, exaltar y glorificar su presencia, ocultándose en los lauros de la Primera Dama, doctora Margarita Cedeño de Fernández, candidata vicepresidencial del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), a quien invita a un debate político.

Es posible que Abinader y sus seguidores, alucinados por el inmenso alud de ofertas electorales cosechadas y ofrecidas como engaños, al tiempo que la Primera Dama se mantiene indiferente al llamado de debate, continuando con su jornada de servicios a la patria.

¿Qué puede debatir Abinader?

Ofrecerá una cátedra política acompañada del desorden social consignado en la tenebrosa gestión presidencial de Mejía durante el período 2000-2004, ofrecerá una síntesis relacionada con el retiro del país de la banca internacional, sobre la quiebra de bancos y negocios en todo el país, la devaluación de la moneda, el recibimiento del héroe del narcotráfico y líder del PRD en la región sur, el capitán Ernesto Paulino Castillo; y el fraude millonario del coronel Pedro Julio Goico, fruto de la corrupción prevaleciente durante ese oscuro proceso gubernamental que golpeó a la nación.

El 8 de diciembre del 2011, Abinader desafió a la Primera Dama a un debate, inspirado en la “dignidad” y alarmando al país y utilizando expresiones prepotentes, plenamente identificado con el liderazgo de Mejía.

La invitación al debate no tuvo éxito, la Primera Dama fue indiferente a debatir temas como el supuesto déficit fiscal, superado por el Presidente Leonel Fernández, de acuerdo con los informes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), organismo financiero que se retiró del país durante la tenebrosa gestión de Mejía, además, la supuesta baja en la calidad de la educación en momentos en que el gobierno ha revolucionado los programas educativos y construido más escuelas en la historia del país.

Otro de los temas sería la delincuencia y la criminalidad, drama que está siendo combatido, como ningún gobierno lo ha hecho en la historia del país.

¿Qué más quiere Abinader?

Abinader, inspirado en su euforia incontrolable de ofertas demagógicas al país -naturalmente sin recordar la gestión presidencial de Mejía (2000-2004), debido a que considera que fue un gobierno digno de imitarse-, actúa como un desesperado político cultivado a la sombra de su amo, como si los dominicanos hubieran perdido la memoria.

“Los dirigentes y militantes del PRD han sido colocados en una orgía de engaños. Las candidaturas de Mejía y Abinader, ostentan el trofeo político más indecoroso de la historia política de la República Dominicana”.

La Primera Dama –mientras tanto- continúa su jornada al servicio de la Patria.