Los escollos del PLD para seguir en el poder

Por Carlos Luis Baron lunes 7 de mayo, 2012

Hemos dicho que para un partido seguir en el poder no es un asunto tan sencillo y fortuito, ya que depende en gran medida de la conjugación de múltiples circunstancias y factores coyunturales, tanto objetivos como subjetivos, donde los primeros siempre jugarán el papel determinante y decisivo, tanto para el triunfo como para la derrota.

Así tenemos que los partidos y candidatos, en lo que respecta a los procesos electorales y sus posibilidades de ganar o perder dichos procesos, tendrán a su favor o en contra, circunstancias coyunturales que no son más que situaciones específicas y concretas de tipo económico, social, cultural y político.

De lo anterior se desprende que todos los procesos electorales, tal y como ocurre en todos los demás procesos políticos y sociales, tendrán como contexto decisivo una situación económica determinada prevaleciente que puede ser de bienestar o de crisis que impactará, positiva o negativamente, en los miembros de la sociedad y, por consiguiente, en la población votante.

De manera que hemos reiterado que todo depende de cómo se sientan los miembros de la sociedad y la población votante en el momento en que se desarrolla el proceso electoral o al momento de votar, y es aquí donde debemos recordar que es la población votante la que premia y castiga, la que quita y pone, la que decide quién gana y quién pierde.

De donde resulta que para un partido quedarse en el poder debe reunir a su favor alguna situación que bien lo pueden favorecer, pero también puede tener en su contra algunos escollos importantes que mal lo pueden desfavorecer.

Y es este precisamente el caso del partido en el poder, que junto a sus seguidores y apologistas buscan quedarse en el poder, pero que tendrán que superar algunos escollos importantes para salir airosos.

Entre estos escollos principales podemos mencionar el olvido de que ha sido objeto el pueblo por el actual partido gobernante, el cual se cruzó de brazo mientras veía, indolentemente, como nuestros males crecían y crecían, sin nada que valga la pena.

También podemos citar la delicada situación económica en la que nos encontramos, la que se traduce en otro escollo para los planes del PLD de seguir en el poder.

Para ganar, el PLD debió enderezar muchos desafueros de importantes funcionarios civiles y militares.

El escollo más importante es que el PLD ya no tiene tiempo de convencer a la población desencantada con su desgobierno, una población votante que se ha inclinado decisivamente por la candidatura del ingeniero Hipólito Mejía, por entender que es la vía y opción que tenemos para salir de unos señores que se han creído que el país es de ellos.

Al PLD gobernante se la ha olvidado que el país debe ser para todos y todas, no sólo para un grupito en el poder.