Los Medias Blancas impusieron la ley del pitcheo

Por lunes 17 de octubre, 2005

Chicago (EEUU), (EFE).- Siempre se ha dicho que los fundamentos en todos los deportes son la base de los triunfos, pero si hay uno que no admite términos medios es el béisbol profesional de las Grandes Ligas, donde el pitcheo establece el punto de referencia de lo que se puede conseguir en el campo.

La última gran demostración de esa realidad la han dado los Medias Blancas de Chicago, que después de 46 años de ausencia de una Serie Mundial al vuelto por la puerta grande al "Clásico de Octubre", dando desde el montículo toda una exhibición de pitcheo.

Nada menos que cuatro abridores cubrieron la ruta completa en partidos consecutivos que fueron los triunfos que consiguieron para ganar por 4-1 el banderín de la Liga Americana a los Angelinos de Los Angeles.

Tampoco hay que quitarle el mérito y la importancia que tuvo el ataque de los Medias Blancas, que siempre produjeron las carreras suficientes para darle a los abridores la tranquilidad de ir por delante en el marcador, con la excepción del parcial de 2-3 que tuvieron en el quinto partido y el primero de la serie que perdieron.

Lo mismo que la defensa, que sacaron "outs" decisivos y no dieron opción a los bateadores de los Angelinos que llegaron a las bases a que pudiesen avanzar con facilidad.

Todos estos aciertos tuvieron además la dirección perfecta del manejador venezolano Ozzie Guillén, que confirmó una vez más la gran identificación que ha conseguido con los peloteros y como han entendido a la perfección su filosofía de entrega completa.

La misma que habían tenido durante la temporada regular para permitirles conseguir la mejor marca de la Liga Americana con 99 triunfos, sólo superados por los Cardenales de San Luis en la Nacional, que lograron 100.

"Sencillamente hemos tenido un pitcheo extraordinario y ahí se dio la clave de los triunfos que hemos conseguido", declaró Guillén, de 41 años. "Nunca me pude imaginar al comienzo de la temporada regular que José Contreras fuese ahora nuestro abridor estelar".

El manejador de los Angelinos, Mike Scioscia, reconoció que el pitcheo de los Medias Blancas fue "extraordinario" y no había nada que objetar.

"Simplemente han lanzado una pelota maravillosa y aunque intentamos por todos los medios hacerles daños no hubo forma de conseguirlo", declaró Scioscia. "Está muy claro que tener cuatro partidos completos en cinco partidos cuando en la temporada regular de 162 juegos consiguieron nueve, lo dice todo".

La lista de los cuatro "magníficos" de los Medias Blancas la encabezó Contreras, que después del Partido de las Estrellas logró marca ganadora de 11-2.

Mientras que Mark Buehrle, que fue el primero en cubrir la ruta completa ante los Angelinos, el venezolano Freddy García, que fue el tercero, lograban marca de 6-5, respectivamente, y Jon Garland, el segundo, tenía 5-6.

Pero los cuatro respondieron desde el comienzo de la competición de octubre para primero barrer 3-0 la serie de división ante los Medias Rojas de Boston y luego asegurarse su primer banderín de la Americana desde 1959.

Buehrle, Garland, García y Contreras fueron los encargados de los triunfos y también por primera vez desde 1956 que un equipo tira la ruta completa en una serie de postemporada en cuatro juegos consecutivos. Los Yanquis de Nueva York tuvieron cinco ese mismo año.

Además por si todo lo anterior no hubiese sido suficiente, los Medias Blancas, también se aprovecharon del factor suerte con las decisiones polémicas de los árbitros que siempre cayeron de su lado.

Pero los sufridos fanáticos de los Medias Blancas no quieren nada más que por fin celebrar la llegada de un título de béisbol al Sur de la ciudad de Chicago, donde tienen su sede.

El entusiasmo es generalizado, como sucedió el año pasado con los Medias Rojas que no habían ganado una Serie Mundial desde 1918, un año después que los Medias Blancas habían ganado la última que fue en 1917.

Sin embargo, Guillén y todo su equipo de colaboradores son conscientes que ahora llega también lo más difícil, enfrentarse al campeón del viejo circuito, que saldrá del ganador de la Serie de Campeonato que disputan los Astros de Houston y los Cardenales de San Luis.

"Hemos dado un gran paso, pero nos falta escalar la cúspide de la Serie Mundial y para eso debemos hacer las cosas todavía mucho mejor", declaró Guillén.

Pero mientras esperan el desenlace del campeón en la Nacional, con los Astros arriba por 3-1 en la serie, en Chicago sólo hay motivo de celebración después que la expedición de los Medias Blancas a primeras horas de la mañana procedente de Los Angeles con el banderín de campeones de la Americana.EFE