Los Medias Rojas son los “maestros” de jugar bajo presión

Por jueves 6 de octubre, 2005

Boston (EEUU), (EFE).- Si hay un equipo en las Grandes Ligas que sabe como jugar su mejor béisbol cuando mayor es la presión y la victoria el único resultado que les vale, estos son los Medias Rojas de Boston, los actuales campeones de la Serie Mundial.

Bajo estas circunstancias en el pasado, los Medias Rojas han respondido con la mejor concentración y acciones "milagrosas" que les han permitido darle la vuelta a una eliminatoria como la que ahora van perdiendo por 0-2 ante los Medias Blancas de Chicago, en una serie al mejor de cinco.

Los Medias Rojas son conscientes que si quieren seguir defendiendo el título de la Serie Mundial, primero que ganaron desde la temporada de 1918, necesitan ganar mañana, viernes, en el Fenway Park a un equipo que los dejó con la frustración de una segunda derrota desoladora.

Con 4-0 de ventaja en la pizarra, un error de doble matanza, abrió el caminó para un jonrón de tres carreras que culmino racimo de cinco con las que los Medias Blancas lograron el segundo triunfo.

Como un boxeador que intenta defender una corona y sabe que está contra las cuerdas, los Medias Rojas confían tener los recursos necesarios para empatar la serie y volver de nuevo a Chicago para el decisivo quinto partido.

Para esta nueva misión no "imposible", pero si difícil, el símbolo del equipo de Boston volverá a ser el bateador designado dominicano David Ortiz, el héroe de la pasada temporada con el que remontaron un 0-3 adverso ante los poderosos Yanquis de Nueva York en la Serie de Campeonato.

"Cuando uno es consciente que está contra las cuerdas, no único que puedes hacer no es otra cosa que aportar lo mejor de tu juego para superar la situación", declaró a EFE Ortiz. "Lo hemos hecho muchas veces y mañana, viernes, no va a ser diferente".

La historia del año pasado cuando pusieron punto final a 86 años de la "maldición del bambino" y la remontada del 0-2 del 2003 ante los Atléticos de Okland, forman parte de esa confianza nueva que tienen los Medias Rojas en superar una situación en la que sólo les vale el triunfo.

En la plantilla actual de los Medias Rojas hay 11 jugadores de la hazaña del 2003 y catorce de la memorable remontada del año pasado ante los eternos rivales de los Yanquis de Nueva York.

Uno de ellos será el veterano lanzar, el nudillista Tim Wakefield, que tendrá la responsabilidad de controlar el bateo explosivo y oportuno de los Medias Blancas, cosa que no pudieron hacer su compañeros Matt Clement y David Wells.

"Somos consciente de lo que está en juego cuando salgamos al campo, pero el hecho de volver a nuestro campo del Fenway Park y ante unos fanáticos excepcionales, van a ser de nuevo de un gran apoyo", comentó Wakefield.

El mismo sentimiento existe entre la plantilla de los Medias Rojas, que recuerdan la marca de 54-27 que han logrado esta temporada en el Fenway Park, la mejor de las Grandes Ligas.

El manejador de los Medias Rojas, Terry Francona, considera que el Fenway Park ayuda a sus bateadores, especialmente para los bateadores zurdos que saben como pueden sacar la pelota por encima de la temible pared verde del jardín derecho.

"Uno de estos peloteros que la puede superar como nadie es Manny Ramírez y estoy seguro que va a hacer un gran trabajo", comentó Francona al referirse al pelotero dominicano de su equipo.

Tanto Wakefield como Francona reconocieron que el equipo tiene que se más agresivo en el ataque de lo que mostró en los dos primeros partidos y especialmente cuando en el montículo de los Medias Blancas va a estar el estelar venezolano Freddy García, que llega en un gran momento de forma.

"Necesitamos ponernos pronto con ventaja en el marcador para que García no se sienta cómodo a medida que transcurre el partido y para eso nuestro ataque tiene que responder y los fanáticos apoyar al máximo", destacó Francona. "Además la experiencia está de nuestro lado y esperamos que sea un factor positivo".

El gerente general de los Medias Rojas, Theo Espstein, también tiene plena confianza en el equipo y dijo que la personalidad que los distingue es que su mejor juego surge cuando están bajo presión.

"No solemos hacer las cosas fácilmente, y respondemos muy bien en las situaciones de presión, pero ahora vamos a ver si podemos responder de la misma manera", destacó Espstein.

El jardinero Johnny Damon, otro de los jugadores de mayor carácter dentro del equipo y que se crece en los momentos decisivos, explicó que los Medias Rojas son muy especiales cuando tienen que definir en los partidos que no te dan la opción al mañana.

"No se trata de pensar ahora en ganar tres juegos para clasificarnos sino en conseguir la victoria del tercero y una vez que lo hayamos conseguido, la historia nos ha demostrado que nos puede guiar a muchos más", agregó Damon.EFE