Los puntos que le faltan a Hipólito Mejía

Por Carlos Luis Baron lunes 30 de enero, 2012

Creo queentre diciembre y enero, la candidatura presidencial de Hipólito Mejía bajó doso tres puntos en la intención del voto de los dominicanos y dominicanas. Veamoslos fundamentos políticos de mis convicciones, que no son las de un fanático,sino las de alguien que ve las cosas de acuerdo a los vaivenes de la agitadavida dominicana:

Primero, elimpasse Miguel Vargas-Hipólito Mejía. Casi todos los seguidores de Miguel estánintegrados a la campaña por el triunfo electoral del PRD y su candidato, perola ausencia del Presidente del partido en la campaña envía una señal dedistanciamiento, magnificada por la propaganda contraria. La gente lo percibecomo una “división”, cuando en realidad es un distanciamiento provocado por eltriunfalismo excesivo que embarga a cierta gente cercana al candidatopresidencial que no temen en repetir la idea equivocada de que “el PRD ganacomo quiera, con o sin Miguel”. Hipólito, que tiene un fino olfato político, yacaptó el mensaje y echando a un lado los malos consejos, ha enviado un ramo deolivo al Presidente del partido para allanar el camino que conduzca a por lomenos dos victorias electorales consecutivas del PRD.

Segundo, lapublicidad política de Hipólito Mejía está muy floja y parece haber olvidadoque el adversario es un candidato muy vulnerable porque representa lacontinuidad del pillaje de los fondos públicos, el auge del narcotráfico, lainseguridad ciudadana, la mala calidad de la educación pública, el despilfarroalegre, el clientelismo corrosivo, la impunidad, el nepotismo aberrante, lamanipulación y el maquillaje de las cifras económicas, el endeudamientoirresponsable, la voracidad fiscal, en fin, Danilo Medina y su gente, si ganan,agravaran la angustiosa existencia de los dominicanos.

Y tercero,es urgente que el discurso del candidato del PRD divulgue sus propuestasprogramáticas. Es cierto que la mayoría de la gente no vota por programas, sinopor candidatos que, en resumidas cuentas, son el mensaje principal. Peroexisten segmentos de ciudadanos que desean escuchar cuáles son las propuestaspara buscar solución a un conjunto de problemas, agravados por la actualadministración. Además, sería de mal gusto llegar al gobierno para dar palos aciegas, como el Presidente Leonel Fernández que nunca prometió en su campaña untren urbano llamado Metro “y ahí está”.

Por tanto,entiendo que el candidato presidencial Hipólito Mejía y sus estrategas debenresolver cuánto antes los siguientes hándicaps en la presente campaña, que muypronto entrará en su fase final:

Primero,acabar el distanciamiento con el Presidente del PRD, caiga quien caiga;

Segundo,arreciar los ataques contra el candidato oficialista, por representar lacontinuidad de “las plagas de Egipto”;

Tercero,arribar a un acuerdo definitivo con el líder del PRSD, Hatuey De Capms Jiménez,que tanta falta hace en el PRD;

Y cuarto,formalizar un acuerdo electoral con los presidenciables del PRSC que seresisten a que ese partido siga siendo una “bisagra” del PLD y sus gobiernos.Sería otra “alianza rosada”, con la salvedad de que ahora sería a nivelpresidencial. No olvidemos que las encuestas del gobierno dicen que por lomenos un 45 por ciento de los reformistas votarán por Hipólito Mejía el 20 demayo.

Resueltosesos cuatro aspectos lo más pronto posible, la candidatura presidencial del PRDy sus aliados jamás podrá ser alcanzada por la competencia oficialista. Los doso tres puntos que Hipólito Mejía perdió en los dos últimos meses seránrecuperados y la candidatura remontará y quedará grabada en la percepción de lagente como el candidato vencedor. No olvidemos que a última hora mucha gentedecide votar por el candidato “que va a ganar”.

Porsupuesto que esa tendencia podría colapsar en el seno de una Junta CentralElectoral que sigue despertando nuevas sospechas, de las cuales hablaremos enotra ocasión.