Los Sectores Externos y el clientelismo político (2da. Parte)

Por Carlos Luis Baron sábado 11 de febrero, 2012

“Los nuevos miembros que proceden del Sector Externo debería ser puesto en cuarentena, a fin de que no se contaminen con lo que ya existen en los partidos. Es por ello que es imprescindible reabrir las escuelas de formaciones políticas, a fin de que empecemos a vacunarlos e inmunizarlos del virus letal que es la política sin ideas, sin principios éticos y degenerada”

Lo que dijimos en el artículo anterior fue que los “pactos o alianzas” en el ámbito electoral se había convertido en un mecanismo cuyo finalidad solo era ganar elecciones sin compromisos de partidos, que dicho accionar , junto a incumplimientos de promesas electorales, había generado la perdida de credibilidad del sistema partidario y de sus dirigentes. También dijimos que para muestra de ello solo teníamos que ver el nivel de valoración de sus desempeños contenidas en todas las encuestas relacionadas al tema, la baja participación ciudadana en esos procesos generales, y en el caso de los eventos internos de la mayoría de los partidos, mas del 90 % de sus matriculas – es la verdad – no participan.

Por el otro lado, destacamos el auge determinante del Sector Externo en los procesos electorales recientes; advertimos que sin que nos hayamos dado cuenta y sin ser ese Sector una institución política legalizada como los partidos, en el subyace una propuesta de rechazo al mal desempeño de los partidos y sus dirigentes, lo cual debería ser interpretado como una oportunidad a valorar y estudiar con seriedad.

Además nos preguntamos el que hacer con esos nuevas membresías que de seguro ya están tramitando su incorporación a los partidos para los cuales hoy están trabajando; porque es bien sabido que esa es la forma más segura de validar sus propósitos, bien sean en el plano de las ideas o de sus intereses personales, que nosotros decimos en muchos casos por clientelismos.

El gran problema es que en aunque en la mayoría de partidos viejos disponen estatutariamente de mecanismos para educar y orientar a sus nuevos miembros de sus propósitos o finalidades, es decir cuáles son sus proyectos; todos, sin excepción, han abandonado totalmente sus escuelas de formaciones políticas.

En el caso del PLD se fue tan lejos en ese tema, que se crearon métodos propios y únicos de cómo hacer los trabajos políticos; pero también los han tirado al zafacón, y en cambio la razón de hacer la política es hoy en día que es lo que me van a dar en este gobierno o en que viene. Mas de 90% de su membresía no sabe cuál es la misión del PLD, por lo tanto no son del PLD.

El tema del bipartidismo y conservadurismo político de derecha dentro del PLD que es una negación su esencia, es un tema muy preocupante y delicado, y debería ser tratado de urgencia, porque ya es visible que se ha entrado en un proceso acelerado de desaparición como una propuesta endógena y originaria de nación.

Los nuevos miembros que proceden del Sector Externo deberían ser puesto en cuarentena, a fin de que no se contaminen con lo que ya existen en los partidos. Es por ello que es imprescindible reabrir las escuelas de formaciones políticas, a fin de que empecemos a vacunarlos e inmunizarlos del virus letal que es la política sin ideas, sin principios éticos y degenerada.

El clientelismo como sustancia política es un virus letal para las ideas, simboliza la falta de visión colectiva, la no existen de partidos sino grupos e individuos, ni compañeros/as, ni país, ni nación, en fin la ausencia de patria.

Salirse o deshacerse de esa forma de hacer la política, a la altura que nos encontramos, será una tarea difícil, porque en el orden partidario estamos sin brújula y sin rumbo; en todo caso, desde ahí, es un desafío histórico y moral que vale la pena hacer esfuerzos necesarios y obligatorios, porque de lo contrario , una vez ganemos las elecciones, que no me cabe la menor dudo que así ha de ser, la lucha interna por controlar ese negocio no será ni la sombra de lo que hoy tenemos.