Los sueños

Por Carlos Luis Baron martes 5 de junio, 2012

Los sueños son realidades virtuales. Virtual quiere decir no real. El sueño es la fantasía de alguien, representa sucesos o imágenes. Un sueño es el deseo de que se realice algo difícil. El sueño es una ilusión. La ilusión es un sueño diurno. Soñar despierto es una perdida de disciplina mental, de trecho muy alejado con la realidad, que interfiere con otras funciones mentales “más importantes”; y puede conducir a la psicosis. La psicosis es un estado mental descrito como pérdida de contacto con la realidad. El sueño rehabilita una reelaboración de informaciones almacenadas en la memoria, relacionadas con experiencias vividas y conocidas.

Afirmó Umberto Eco: Un sueño es una escritura y muchas escrituras no son más que sueños. Calderón de la Barca: Los sueños, sueños son. León Daudí: Sólo es capaz de realizar los sueños el que, cuando llega la hora, sabe estar despierto.

Hace tiempo, bastante tiempo, fui testigo de excepción, presenciando ver a Danilo llamarle la atención cuando subió a la tarima, a un importantísimo personaje peledeísta retrasado con mas de dos horas para la celebración de una actividad política; le pidió explicación y le dijo: “Mira c…, esto es un asunto muy serio, de mucha responsabilidad, que no se vuelva a repetir”.

El liderazgo no tiene sustituto, es el líder quien tiene que trillar hacia se ejemplarice, y aquí y en todas partes La Corrupción no es mas que un problema de Responsabilidad.

Ojalá que Danilo en ejercicio como primer magistrado de La Nación sea tan responsable como lo una vez percibido. Eso esperanza.

Que para acometer sueños no solo inicie bien, sino que termine bien; como nos dejara León Felipe: Voy con las riendas tensas y refrenando el vuelo, por que lo importante no es llegar pronto, sino saber como y a tiempo….

Materializar sueños, despierto, requiere: recursos y buen manejo; entonces tendrá Danilo que instaurar un gobierno que canalice hacia la utilización prudente de los escasos emolumentos, y seleccionar colaboradores, que para designarlos tiene que oír el parecer de Carlos Amarante Baret, que conoce tanto al PLD descarriado, que en cartas a Don Juan, le cuenta que dejaron de servir al pueblo para servirse, que es ahora un monstruo de dos cabezas: clientelismo y ya perdió su mística.

No pertenezco a partido alguno; que nadie se equivoque pensando que hacemos fila; escribimos al tenor de la razón como criterio de verdad, en este ambiente nuestro donde hay que andar partiendo corozos con un cuchillo en la boca; mi madre nos leía el Águila y El Caracol, de Juan Eugenio Hartzenbusch; me enorgullece, me dejó marcado.

“Vio en la eminente roca donde anida / el águila real que se le llega / un torpe caracol de la honda vega / y exclama sorprendida: / Cómo con ese andar tan perezoso / tan arriba subiste a visitarme?/ Subí – señora – contestó el baboso / – A fuerza de arrastrarme -.”

Solo regresando a los principios Danilo haría un buen gobierno. No pertenezco a los abundantes sin dignidad. Rayé mi voto por Hipólito Mejía como alternativa más conveniente. El país está primero

leonelru1934@hotmail.com