Los tres grandes pactos que quiere Danilo

Por Carlos Luis Baron jueves 28 de junio, 2012

El Presidente Electo, Lic. Danilo Medina, ha manifestado en múltiples oportunidades, que quiere lograr tres grandes pactos con la sociedad dominicana.

Son ellos, el pacto eléctrico, el pacto educativo y el pacto fiscal.

La simple mención de estos tres importantes renglones de la vida de cualquier país, debe llevar a los dominicanos a reflexionar seriamente acerca de las pretensiones del nuevo mandatario de la República Dominicana.

Para nadie son un secreto los graves problemas que afectan el sector eléctrico, en el cual, a pesar de los esfuerzos realizados por el Dr. Leonel Fernández, aún no hemos llegado a una feliz definición del mismo y, dista mucho lo que nos falta por hacer para solucionarlo.

La educación es otro de los aspectos más relevantes que deben ser enfrentados por el nuevo Presidente y, que de seguro contará con su firme decisión, por mejorar la calidad de la misma.

Ahora bien, tanto el aspecto eléctrico como el educativo, tienen mucho que ver con el pacto fiscal.

De que manera podrá Danilo resolver el problema de la energía eléctrica y de la educación si no cuenta con los recursos económicos que se deben invertir en ambos renglones?.

Con lo que pagamos los usuarios de la electricidad, apenas se alcanza a cubrir una pequeña parte del dinero que hay que invertir en combustible, mantenimiento de las redes y generadores, empleados, etc, etc.

En lo de la educación pública, debido a que es una obligación del Estado, nadie paga un centavo, razón por la cual todo lo que se invierte en ese importante renglón es responsabilidad gubernamental.

De ahí que, si queremos que el pacto eléctrico y el educativo tengan un final feliz, tenemos que hacer un buen pacto fiscal en el cual el Gobierno reciba de parte de la población, suficientes recursos para poder continuar con el subsidio a la electricidad y cumplir el compromiso del 4% de la educación.

Aquí entra en juego la concientización ciudadana en general y el chantaje político en particular.

Para el ciudadano común que quiere ser favorecido con buenos servicios, el pago de los impuestos que nos cobra el Estado, nunca será bien visto ya que, exigimos lo que consideramos debe ser una obligación del gobierno, pero no estamos dispuestos a poner nuestro granito de arena para ayudar.

Los políticos, de la oposición, desde ya tienen sus cañones dirigidos a enfrentar al nuevo gobierno para que no pueda cumplir con sus promesas.

Es así como vemos a diario las escaramuzas infundadas que hacen los miembros del equipo económico opositor, a fin de querer demostrar a la ciudadanía, que hoy tenemos y, a partir del 16 de agosto tendremos, el peor gobierno del mundo.

Ellos dicen que somos el país que mas gasta de toda América Latina, sin embargo, en el 2011 los ingresos totales del Gobierno (incluyendo donaciones) fueron equivalentes al 13.2% del Producto Interno Bruto (PIB). Ese año el gasto llegó al 15.8% del PIB, por lo que tuvimos un déficit presupuestario de 2.6% del PIB.

Si consideramos que en el 2011, por citar un solo ejemplo, en los países de América Latina y el Caribe el gasto promedio fue de 21.2% del PIB y en la República Dominicana solo del 15.8%, nos damos cuenta de que tenemos uno de los niveles de gastos más bajos de la región, en donde solo Guatemala con un 14.90% y Haití con un 12.60%, gastan menos que nosotros.

El problema pues, no está en la sábana, no somos el país que mas gasta, ni el que más ingresos recibe para gastar.

Si queremos pues que el Lic. Danilo Medina nos de ese Gobierno que ha prometido; que tengamos un país mejor educado y con energía eléctrica 24/7, apretémonos los pantalones, dejemos a un lado las diatribas y los intereses particulares o politiqueros y, por los próximos 4 años, pensemos mas en el país que todos queremos.

Hagamos de esos tres grandes pactos que quiere Danilo, una necesidad nacional; apoyemos sus iniciativas, demos seguimiento a sus ejecutorias y, al final de su período, celebremos con él los logros alcanzados de haber hecho lo que nunca se hizo por el bien de la República Dominicana