Luís Abinader somete proyecto ley modifica Código Penal Dominicano

Por El Nuevo Diario jueves 7 de abril, 2011

El candidato vicepresidencial por el Partido Revolucionario Dominicano, Luis Abinader, sometió este jueves al Congreso Nacional a través del bloque de diputados de esa organización política un anteproyecto de ley que sanciona con la pena máxima a las personas condenadas más de dos veces por la comisión de crímenes con violencia. Abinader dijo el objetivo de su propuesta es reducir los crímenes y la inseguridad mediante un aumento progresivo de la pena sin violar la ley ni violentar los derechos humanos.

definió su propuesta como el equivalente a la Ley los tres Stripes que ha contribuido significativamente a frenar la criminalidad en Estados Unidos.

Propuso que se agregue un párrafo al artículo 55 del Código Penal para que se rece en lo adelante diga lo siguiente: el que no obstante haber sido condenado por segunda vez por un crimen llevado a cabo con violencia, incurra en una tercera violencia de igual categoría, se le aplicará la pena máxima contemplada en este código para cualquier hecho.

Indicó que la iniciativa está inspirada en un modelo similar aplicada en los Estados Unidos, donde solo en California su aplicación ha logrado evitar a los ciudadanos de ese estado un promedio de un millón de delitos graves o violentos, a la vez que 10 mil californianos fueron asesinados desde su aprobación en el año 1994.

Abinader entregó el proyecto de ley al vocero del bloque de diputados del PRD, Nelson Arroyo, quien estuvo acompañado de los diputados Alberto Atallah, Juan José Morales Cisnero, José Santana, Alexis Jiménez, J osefa Castillo y Nestor Cruz Pichardo, entre otros.

En uno de su consideraciones, expone que la inseguridad pública constituye un motivo de ingobernabilidad que se expresa en pobreza, corrupción, déficit en el desarrollo e inequidad en la distribución de los ingresos y oportunidad, sin excluir la impunidad como elemento fundamental de estímulo a la conducta delincuencial.

Plantea además la necesidad generar mecanismos eficaces para poner limite a la violencia social, ya que ese fenómeno deteriora el clima de inversión imprescindible para impulsar el desarrollo del país, a la vez que promueve un capital social perverso y mafioso y aumenta la brecha social por afectar a los más pobres y desprotegidos.