Maldonado o el Harakiri criollo

Por jueves 3 de abril, 2008

En la milenaria cultura japonesa existe un ritual que simboliza el final de una vida. Ese ritual de abrirse el vientre es un suicidio. Igual podríamos decir del anuncio del PRD de que Hipólito Mejia será el jefe de campaña en San Cristóbal. Ese anuncio en término político es un Harakiri. Y no necesita explicación, pues, todo sabemos lo que significa apelar a Hipólito a estas alturas de la campaña electoral. Significa que todo está perdido y que no hay más remedio ni recursos que aferrarse al 34% de Llego Papá para que la resaca se reparta a más el 17 de mayo.

Pero, por otro lado también, el anuncio abre una compuerta inmensa para llenar de insultos, calumnias y diatribas lo que queda de campaña (ya lo están haciendo). Total, todo esta perdido para Maldonado y el PRD. En lo adelante, en vez de consignas, los dirigentes perredeistas enarbolaran pastas de jabón en sus puños y todos sabemos para qué (para el sancocho).

El Harakiri criollo que significa la entrada en escena de Hipólito le dará, al día a día de la campaña, el toque folclórico y repentista del personaje. En poco tiempo, la gente se olvidara de Maldonado y se divertirá de lo lindo con Llego Papá y sus ocurrencias. ¡Será un Harakiri con humor! Ya lo verán.

Lo que Maldonado no se imagina, es que Hipólito se pondrá un vientre postizo para ese acto que no será su final, si no, el de Maldonado porque todo el mundo sabe que Hipólito es el líder y jefe indiscutido del PRD. Por lo tanto, el Harakiri criollo será Maldonado. ¡Y eso, lo estamos viendo! Como vimos Marbella y como estamos viendo el nuevo escándalo Maldonado-Torrijos. ¡Que desastre! ¡Que candidato!