Martin Luther King 40 años después y la candidatura interracial de Barack Obama

Por domingo 6 de abril, 2008

Los negros duplican o triplican a los blancos en número de muertos en acciones violentas, en número de presos, en número de pobres, en niños muertos al nacer, en fracaso escolar, en falta de vivienda, en rupturas de parejas, en hábitos insanos, en expectativa de vida y en confianza en el futuro.

La habitación 306 del hotel Lorraine de Memphis, donde Martin Luther King fue asesinado el 4 de abril de 1968 es un sitio de peregrinación para los que desean conocer la historia de un mártir que luchó por los derechos ciudadanos e igualdad de los negros, cuarenta años después existe la posibilidad de que Barack Obama pueda ser elegido presidente de los Estados Unidos de Norteamérica en noviembre; aunque Obama se ha desmarcado de la figura de Martin Luther King, no asistiendo a la conmemoración del cuarenta aniversario de su asesinato. Sin embargo estuvieron presentes los dos candidatos presidenciales John McCain y Hillary Clinton.

Cada vez que Barack Obama se acerca más a La Casa Blanca, asimismo se aleja de las posiciones radicales que defienden los derechos de los afroamericanos y denuncian las actitudes imperiales del establishment (grupo social dominante de una nación) norteamericano, ejemplo de ello es el distanciamiento y desacuerdo en público con el que fuera su guía espiritual, Jeremiah Wright, un pastor negro de posiciones radicales.

Dónde radica el éxito de la candidatura de Obama–, aparte del apoyo que los republicanos le dan deforma subrepticia a su candidatura, porque entienden que es un candidato demócrata más vulnerable que Hillary Clinton, según sus cálculos, es cierto pero esos cálculos pueden fallar y ganar la presidencia un negro por primera vez en la historia de Estados Unidos; es difícil pero es posible– en lo siguiente. Él ha podido superar el discurso racial de los negros y los blancos construyendo una opción de poder muy distinta al que otros políticos negros que habían pregonado hasta ahora, con su discurso de odio y de rencor hacia los blancos intentando cobrarles deudas históricas pendientes.

Barack Obama con una inteligencia que supera el denominador común de los aspirantes presidenciales negros y blancos de los Estados Unidos ha convertido su candidatura presidencial en una candidatura interracial gracias a un discurso de armonía, sin víctimas, ni victimarios, sin complejo de color, ni autocompasivo. Solamente enfocado en las ideas de unidad que hagan advenir s una sociedad rasgada por el color de la piel.

Obama también es conciente que la sociedad norteamericana de Martin Luther King y Malcolm X (asesinado también el 21 de febrero de 1965) no es la sociedad de la década de los sesenta, hoy día es otra, aunque persisten los problemas raciales agregándose el hispano, pero ya no es la misma, y prueba de ello es que un 75% de los estadounidenses acepta hoy la idea de tener un presidente negro.

Con su gran discurso de igualdad racial, su candidatura a la presidencia y su posible triunfo podría venir a ser la culminación de siglos de luchas de los negros y la confirmación de que algo está ocurriendo en los Estados Unidos.