Más de 15 millones de iraquíes decidirán futuro de Constitución

Por viernes 14 de octubre, 2005

Bagdad, 14 oct (EFE).- Más de 15 millones de iraquíes están convocados a las urnas mañana para decidir el futuro de la Constitución, que será rechazada si así lo expresa más de la mitad de los votantes o más de dos tercios en tres provincias del país.

Según la Comisión Suprema Electoral, encargada de organizar la consulta, 15.550.097 iraquíes, de los 27 millones de ciudadanos, podrán ejercer mañana su derecho al voto.

Los votantes registrados, de ambos sexos y mayores de 18 años, podrán depositar su papeleta en alguna de las 31.809 urnas instaladas en los 6.235 colegios electorales situados en las 18 provincias del país, que estarán abiertos 10 horas, entre las 07.00 hora local (04.00 GMT) y las 17.00 (14.00 GMT).

Farid Iyar, miembro de la citada Comisión, afirmó a EFE que es posible que se prolongue el horario de los colegios, como ya sucedió en las elecciones parlamentarias de enero, en el caso de que ocurran incidentes violentos o que haya ciudadanos que deseen votar y no hubieran tenido tiempo para hacerlo.

"¿Estás de acuerdo con el borrador de la constitución iraquí?", será la pregunta que aparezca en la papeleta, escrita en árabe y en kurdo, y los electores tendrán que elegir entre marcar la casilla del "sí" o la del "no".

La Comisión Electoral aseguró que "espera" poder ofrecer los resultados de la consulta cinco días después del referéndum.

La votación se celebrará entre grandes medidas de seguridad que incluyen el cierre de las fronteras, tanto interiores como exteriores, y el despliegue de los cuerpos de seguridad por todo el país.

La misión de la ONU en Irak distribuyó, en las últimas fechas, más de cinco millones de copias del borrador de la constitución: 3 millones y medio en árabe, un millón en kurdo y el resto en turcomano.

Una comisión del Parlamento iraquí, dominado por chiíes y kurdos, elaboró, tras arduas negociaciones, el texto que mañana será sometido a referéndum.

La Carta Magna, que comienza con la frase "nosotros, los hijos de Mesopotamia", describe Irak como un Estado federal, lo que supone la principal diferencia entre los que apoyan y los que rechazan el texto.

Mientras que chiíes y kurdos, marginados durante el régimen de Sadam Husein, desean una autonomía en el sur y el norte del país, donde se concentran las reservas petroleras, los árabes suníes consideran que el federalismo sería el primer paso para la desmembración de Irak.

Y el federalismo ha sido el principal motivo, aunque no el único, esgrimido por la mayoría de los grupos de la comunidad árabe suní, que representa alrededor de un 20 por ciento de la población, para rechazar la Constitución.

Pero las autoridades iraquíes consideran fundamental la participación de esta comunidad en el futuro político del país ya que estiman que su implicación en las instituciones podría ser un gran paso para acabar con la violencia que azota Irak.

Por eso, y una vez presentado y aprobado el proyecto constitucional, se han seguido celebrando reuniones para lograr el apoyo suní, lo que llevó, hace dos días, a una serie de enmiendas destinadas a granjearse la complicidad de esta comunidad.

El principal partido suní, el Partido Islámico de Irak (PII), afirmó que las modificaciones se habían realizado con su beneplácito y que, por lo tanto, sus seguidores deben votar "sí" en el referéndum.

Pero el resto de los grupos suníes han mostrado su rechazo al texto enmendado y esperan poder lograr el rechazo de la Carta Magna y algunas sedes del PII han sido atacadas después de hacer pública su decisión.

La Constitución no será aprobada si más de la mitad de los votantes se pronuncian en contra o si lo hacen más de dos tercios de los que acudan a las urnas en tres de las dieciocho provincias del país.

Los suníes, que boicotearon las elecciones celebradas en enero, son mayoritarios en cinco provincias -Nínive, Al Anbar, Salah Al Din, At Tamim y Diyala- por lo que esperan poder anular el texto en las urnas.