Más sombras que luces en combate al tráfico ilegal de capitales

Por miércoles 23 de noviembre, 2005

Miami (EEUU), 23 nov (EFE).- El combate al corazón financiero de grupos terroristas y narcotraficantes arroja más sombras que luces, debido a deficientes mecanismos de control para enfrentarse a un enemigo cada vez más escurridizo y mutante, según varios expertos.

Cada año se mueven miles de millones de dólares en transacciones, tanto legales como ilegales, que van a parar a los bolsillos de terroristas, narcotraficantes o funcionarios corruptos y apenas una cantidad ínfima es interceptada por las autoridades.

Como botón de muestra, sólo en Estados Unidos cambian de manos 65.000 millones de dólares anualmente en transacciones ilegales por narcotráfico y apenas las autoridades se incautado del 1,5 por ciento, según la Agencia Estadounidense Antidrogas (DEA).

Dick Lamargo, jefe de investigaciones financieras para el Caribe y América del Sur de la DEA, justificó hoy en Miami esa baja cifra de confiscaciones por carencia de información suficiente y porque los narcotraficantes cambian de métodos cuando son detectados.

¿Cómo puede hablarse de éxito en la lucha contra el narcotráfico cuando EEUU sólo captura el 1,5 por ciento del dinero que genera la droga?, preguntó Víctor Uribe, profesor de Historia de FIU, a Lamargo, a lo que éste, mudo por unos eternos segundos, respondió: "los resultados se verán con los años".

Lamargo y otros expertos participaron en un seminario de dos días en Miami sobre Corrupción y Terrorismo, organizado por la ONG venezolana "EnCambio" y la Universidad Internacional de Florida (FIU), entre otros organismos.

Una de las mayores dificultades para investigar el origen y destino de grandes cantidades dinero es el enorme volumen de transacciones que se registran a diario.

En el mundo hay unas 20.000 instituciones financieras que llevan a cabo anualmente 100.000 millones de transacciones, de las que apenas unas pocas se investigan con "escaso éxito", dijo hoy Roger Bonet, presidente y cofundador del grupo venezolano de tecnología informativa Eniac.

Bonet puso el ejemplo de un banco mediano con 500.000 clientes, cada uno de los cuales hace de promedio 20 transacciones al mes ó 240 al año y de éstas, cinco son "inusuales", es decir, abarcan cierto volumen monetario para adquisición de vivienda o de un auto.

Ese banco mediano hace al año 2,5 millones de transacciones, de las que unas 10.000 diarias se consideran "inusuales" y de éstas, unas 2.000 levantan sospechas, pero resulta difícil detectar a los infractores porque, según Bonet, saben cómo esquivar los controles.

Para el juez español Baltasar Garzón, los mecanismos de corrupción y financiación de las actividades ilegales a todos los niveles, "son cada vez más sutiles" y no hay suficientes mecanismos de control para detectarlas o atajarlas.

Garzón, juez en excedencia de la Audiencia Nacional española y conocido internacionalmente por la persecución de los delitos de lesa humanidad, expresó la frustración de la comunidad internacional para afrontar ese problema.

"Somos bastante torpes" porque "no sabemos de dónde sale" el ingente "magma de dinero" que financia, por ejemplo, los ataques en Irak, se lamentó el juez.

Garzón sacó a colación dos viejos sistemas financieros legítimos, que mueven miles de millones de dólares cada año, pero que escapan al control internacional y del que se nutren en buena medida los terroristas islámicos.

El "zacat" es uno de los cinco pilares del Islam, que consiste en una donación o limosna obligatoria, y el "hawal", un sistema de intercambio financiero común en Asia desde hace miles de años y que consiste en transacciones personales.

Pese a las dificultades por doblegar o controlar a escurridizos grupos ilegales, Javier Zaragoza, fiscal del Tribunal Supremo de España, proporcionó su dosis de esperanza, al señalar a EFE que no puede hablarse de "derrota" en la represión del delito y destacó que la Justicia está, al menos, para frenar su escalada. EFE