Matan a pasajero que amenazó con una bomba en aeropuerto de Miami

Por jueves 8 de diciembre, 2005

Miami (EEUU), (EFE).- Rigoberto Alpizar, un estadounidense que dijo tener una bomba en su bolso de mano, fue abatido hoy por un agente federal en el aeropuerto de Miami momentos antes de despegar el avión en el que viajaba con destino a Orlando (Florida). La policía confirmó que no ha encontrado ninguna bomba en el equipaje del pasajero tiroteado y muerto y descartó que se trate de un caso relacionado con terrorismo.

El pasajero dijo que tenía una bomba en su bolso de mano, comenzó a correr, fue tenido por un agente federal y disparado cuando hizo un ademán amenazante, informó el agente Jim Bauer, encargado de la investigación del caso.

La policía explosionó una maleta y tras registrar el equipaje del avión confirmó que no encontró ningún artefacto explosivo.

Bauer subrayó que el aeropuerto de Miami está funcionando con normalidad, después de interrumpirse momentáneamente los vuelos.

El pasajero muerto no procedía de Medellín, sino que se embarcó en el avión en Miami en la escala del vuelo con destino a Orlando.

Según testigos, Alpizar comenzó a correr por el avión y gritó que tenía una bomba en su bolso de mano.

El hombre fue interceptado por los agentes federales, aparentemente en la pasarela cubierta que unía el aeropuerto con el avión que había aterrizado a las 17.16 GMT en la puerta 42 del terminal "D" del edificio.

Es la primera vez desde los ataques terroristas contra EEUU del 11 de septiembre de 2001 en que un agente federal encubierto dispara a un sospechoso en un avión.

Antes del 11-S sólo 32 agentes federales cumplían funciones de seguridad en las aerolíneas, actualmente se presume que ese total es de varios cientos o quizás miles, aunque la cifra no ha sido dada a conocer por las autoridades estadounidenses.

En Miami, autoridades locales informaron de que ninguno de los 118 pasajeros restantes resultó herido.

Mary Gardner, una de las pasajeros del avión, dijo por teléfono a cadenas locales de televisión que vio cómo un hombre corría "frenéticamente" hacia la salida del avión.

Gardner, quien espera junto con el resto de los pasajeros ser interrogada por las autoridades, agregó que después de los disparos oyó a una mujer, aparentemente la esposa del abatido, gritar que su esposo padecía de una enfermedad mental.

"Es mi esposo. Es bipolar y no ha tomado su medicina", gritó la mujer según Gardner, quien añadió que no presenció el tiroteo pero que escuchó entre tres y cinco disparos.

La bipolaridad es un trastorno de la personalidad caracterizado por lapsos maníaco depresivos en el que quienes lo padecen van desde estados depresivos hasta los eufóricos.

Los bipolares deben ingerir psicofármacos regularmente.

Gardner añadió que después del tiroteo la policía abordó el avión y ordenaron a los pasajeros quedarse quietos y poner las manos detrás de la cabeza.

"Fue un momento de temor. No nos dejaban movernos ni menos tocar nuestros equipajes o bolsos", dijo.

"Gracias a Dios, parece que todo salió bien, agregó.