Merkel, la mujer del este que conquistó la Cancillería

Por martes 22 de noviembre, 2005

Berlín, 22 nov (EFE).- La conservadora Angela Merkel se convirtió hoy en la primera mujer que ocupa la Cancillería alemana, culminación de una carrera política de apenas quince años en que ha mostrado perseverancia y sangre fría.

Tras dos meses largos de duro forcejeo, arduas negociaciones y algún jarro de agua fría, Merkel se ha desprendido definitivamente del apodo con que se la conoció -"la muchacha de Helmut Kohl"- y ha asumido las riendas de la primera potencia europea.

La suya ha sido una carrera meteórica, puesto que entró en política tras la caída del Muro (1989), lo que no significa que sea una inexperta en el ruedo político, ya que si algo ha demostrado es su capacidad de imponerse a teóricos rivales superiores.

La recta final desde su estrecha victoria frente a Gerhard Schroeder, en las legislativas del 18 de septiembre, ha consolidado su imagen de política que crece ante las dificultades y dado por bueno el dicho de que ríe mejor quien ríe el último.

Nació en Hamburgo en 1954 como Angela Dorothea Kassner, hija de un pastor protestante que, poco después, se fue a servir a parroquia de la RDA, donde los religiosos no eran bien vistos.

La suya no fue nunca una "familia corriente" del Este por ser el padre pastor y por ser originaria del oeste.

La construcción del Muro, el 13 de agosto de 1961, derrumbó ese estatus algo privilegiado. Con la cimentación de la Guerra Fría se acabaron los viajes al oeste para visitar a la familia.

Los biógrafos retratan a Merkel como una escolar aplicada, la primera de la clase, sin ser repelente. Su padre se mantuvo entre la crítica y la adaptación al régimen comunista.

Angela estudió Física, lo que le dio autonomía y le permitió vivir lejos de su familia -en Leipzig y en Berlín-. A los 23 años se casó con Ulrich Merkel, un compañero de estudios.

Se divorció cinco años después y coronó a los 32 su excelente historial académico con un doctorado en Física, en cuyo capítulo de agradecimientos consta el Doctor Joachim Sauer, su actual esposo.

La caída del Muro cambió su vida, aunque no estuvo entre los cientos de miles de germano-orientales que el 9 de noviembre de 1989 celebraron con lágrimas y euforia la noche más esperada de su vida.

Se enteró de la noticia al salir de su sauna semanal, pasó al "otro lado" para llamar desde una cabina a una tía, en Hamburgo, y luego se retiró a la cama "porque tenía que madrugar".

No hay constancia de actividades políticas durante la era comunistas, pero en febrero de 1990 ingresa en la CDU y se convierte en portavoz del primer y último gobierno democrático de la RDA.

Luego todo fue muy deprisa. Helmut Kohl hizo de ella su ministra para la Mujer y la Juventud, en 1991, le dio una de las vicepresidencias de la CDU y, en 1994, la cartera de Medioambiente.

Con la derrota de Kohl, en 1998, Merkel asumió la secretaría general del partido.

Los que esperaban que quedaría aparcada ahí se equivocaron. El escándalo de las cuentas secretas salpicó al presidente Wolfgang Schaeuble y ella apeló con éxito al partido a "emanciparse de Kohl".

Asumió la Presidencia de la CDU en 2000 y se convirtió en la primera mujer al frente de un partido que hasta entonces sólo conocía a patriarcas y donde tuvo que imponerse a múltiples rivales.

En 2002, tuvo que aceptar que el bávaro Edmund Stoiber impusiera como candidato a la Cancillería, pero tres años después se impuso como candidata y ganó los comicios.

Merkel no tiene hijos con Joachim Sauer, divorciado y padre de dos varones, a quien se llama "el fantasma de la ópera" porque hasta ahora ha reservado sus apariciones públicas salidas operísticas . EFE