Método ABC

Por Carlos Luis Baron jueves 23 de agosto, 2012

El Sistema de Costos Basado en Actividades, comúnmente conocido como Método ABC (Activity Based Costing) analiza las actividades de los departamentos indirectos (de soporte) dentro de la organización para calcular el costo de los productos terminados. Y analiza las actividades porque reconoce dos verdades simples pero evidentes:

1. No son los productos sino las actividades las que causan los costos.

2. Son los productos los que consumen las actividades.

MEDIDAS DE ACTIVIDAD O COST DRIVERS

Son medidas competitivas que sirven como conexión entre las actividades y sus gastos indirectos de fabricación respectivos y que pueden relacionar también con el producto terminado. Cada “medida de actividad” debe estar definida en unidades de actividad perfectamente identificables.

APLICACIÓN DEL METODO ABC AL GOBIERNO DE DANILO MEDINA

La pregunta de millón es como aplatanamos este Sistema de Costos Basado en Actividades, diseñado originalmente para la industria, y lo transformamos en un Sistema de Análisis de Gastos de las Cuentas del Presupuesto de la Nación. Muy simple, nuestra recomendación se resume en los siguientes pasos:

1. Aplicando la Ley 80/20 de Pareto, analizaremos las cuentas del presupuesto nacional y la ordenaremos de mayor a menor de acuerdo al monto presupuestado para cada partida; calcularemos el peso relativo de cada partida con relación al total y cuando el acumulado llegue al 70%, éstas serán las partidas catalogadas como Tipo A, cuando el acumulado se incremente en 20%, éstas serán las partidas Tipo B y finalmente cuando el acumulado se incremente en 10%, éstas serán las partidas Tipo C. La importancia de este análisis estriba en que generalmente el 20% de las cuentas del presupuesto representan el 80% del monto total del presupuesto. Por lo que no tenemos la necesidad de analizar en detalle todas las partidas del presupuesto, pues disponemos de un recurso muy valioso pero limitado como el tiempo, el cual debemos dedicar inicialmente para analizar en profundidad aquellas partidas realmente importantes o vitales, aquellas clasificadas como Tipo A y Tipo B, y dejar para un segundo análisis el análisis de las partidas triviales, o sea, aquellas clasificadas como Tipo C.

2. Para entender el proceso haremos un análisis del presupuesto de gastos del 2012, el cual se distribuyó de la siguiente manera:

LEY DE GASTOS PUBLICOS 2012

DETALLE

Millones de RD$

%

Acumulado en %

Remuneración a empleados

86,772.50

20%

20%

Transferencias Corrientes

77,900.50

18%

38%

Inversión Real Directa

69,876.80

16%

55%

Intereses y comisión deuda pública

55,869.30

13%

68%

Bienes y Servicios

39,769.90

9%

77%

Transferencias de Capital

27,374.40

6%

83%

Amortización Deuda Interna

25,962.40

6%

89%

Amortización Deuda Externa

25,750.50

6%

95%

Prestaciones Sociales

16,619.20

4%

99%

Otras Aplicaciones Financieras

4,105.30

1%

100%

TOTAL GASTOS

430,000.80

100%

3. Tal como podemos apreciar las partidas: Remuneración a empleados, Transferencias corrientes, Inversión real directa e Intereses y comisión deuda pública representan las partidas Tipo A, representan aproximadamente el 70% del valor del gasto. Las partidas: Bienes y servicios, Trasferencias de capital y Amortización de la deuda interna representan las partidas Tipo B, representan aproximadamente el 20% y las partidas: Amortización de la deuda externa, Prestaciones sociales y Otras aplicaciones financiera representan las partidas Tipo C, que representan aproximadamente el 10% restante.

4. El siguiente paso es realizar un estudio de espina de pescado o de Ishinkawa que consiste en desglosar las partidas o cuentas generales en sus respectivas cuentas secundarias y volver a realizar el análisis de pareto (80/20) hasta llegar a la última descomposición y ahí se deben tomar las medidas necesarias para eliminar aquellas partidas triviales y dejar sólo aquellas que resulten ser partidas vitales.

Si el Gobierno llevara a cabo este simple análisis garantizo que los resultados serían realmente diferentes, cumpliendo así con uno de los ejes de campaña de hacer lo que nunca se ha hecho.

Si analizamos las medidas recientes tomadas por el poder ejecutivo desde la óptica anterior podríamos clasificarlas como decisiones triviales, por lo que esperamos que en los próximos días empiecen a tomarse medidas sobre las partidas vitales, pues una reducción pequeña en una partida grande es mucho más que una reducción grande en una partida de pequeña monta.

Debemos hacer honor el pensador inglés Herber Spencer, quien decía: “De nada nos sirve el conocimiento si no somos capaces de llevarlo a la acción”.

Señor Presidente, la suerte está echada y todo el pueblo dominicano confía plenamente en usted, y espera ver hecho realidad su slogan de campaña: “Hacer lo que nunca se ha hecho”.

El autor es Especialista en Gestión Humana y Planificación Estratégica