Miles de activistas se manifiestan en Hong Kong ante reunión OMC

Por domingo 11 de diciembre, 2005

Hong Kong, 11 dic (EFE).- Entre 3.000 y 4.000 personas se manifestaron hoy pacíficamente por las calles de Hong Kong para mostrar su descontento con la política comercial global, a dos días del inicio de las negociaciones de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

La marcha, que transcurrió entre el Parque Victoria y las oficinas centrales del Gobierno de Hong Kong, sirve para calentar motores antes de la manifestación del próximo martes, que coincidirá con el arranque de las negociaciones, manifestaron hoy a EFE fuentes de la Alianza Popular de Hong Kong contra la OMC.

Antes de la marcha, que comenzó a las cuatro de la tarde hora local (08.00 GMT) y en la que los organizadores esperaban unas 10.000 personas, todos los grupos antiglobalización celebraron una asamblea para coordinar posturas.

En el Parque Victoria, los manifestantes, algunos de ellos disfrazados de pollos, comenzaron el día con una rueda de prensa contra las negociaciones.

Así, la línea oficial de los grupos antiglobalización es muy sencilla: no a ningún tipo de acuerdo, de la clase que sea.

"No estamos dispuestos a aceptar ningún acuerdo", aseguraba a EFE Elizabeth Tang, presidenta de la Alianza Popular de Hong Kong contra la OMC, una suerte de plataforma local que lleva meses intentando -sin demasiado éxito- coordinar los esfuerzos de las ONG de todo el mundo.

A apenas dos días de que comiencen las negociaciones, los manifestantes se encuentran muy divididos entre sí.

Por un lado, las fuerzas locales, que han conseguido el respeto del Gobierno de Hong Kong, que incluso les ha otorgado permiso para ocupar varias canchas en el céntrico parque de Victoria para que lleven a cabo sus actos de protesta.

Por el otro, los grupos antiglobalización violentos, generalmente llegados desde Estados Unidos, Corea del Sur o América Latina, "cuya única agenda es impedir el buen desarrollo de las negociaciones", según explican fuentes policiales.

Estos grupos se permitieron, precisamente, ayer enviar una carta a varios periódicos locales en chino en la que advertían que Hong Kong sufrirá un regalo de Navidad que no podrá olvidar si se alcanza algún tipo de acuerdo.

Por ello, y a pesar de que Tang dice que "no estoy preocupada por posibles actos de violencia que puedan poner nuestras posturas en evidencia", la realidad es que su grupo ha creado su propio equipo de seguridad para separar, si es necesario, a los activistas pacíficos de los violentos.

Los manifestantes, en general, piden la cabeza de la OMC y que se abandone cualquier tipo de discusión en materia de asuntos como el agua o la educación.

En China existe una gran preocupación por el impacto que su entrada en la OMC puede tener en las clases más desfavorecidas del país asiático.

Para hacer oír sus voces, y desde hoy, las ONG han preparado tres grandes manifestaciones.

El segundo gran evento tendrá lugar el martes, en el mismo momento en que a apenas un kilómetro de allí, en el Centro de Convenciones de Hong Kong, representantes de unos 130 países dan el pistoletazo de salida a la reunión.

La última gran protesta comenzará a las dos de la tarde (06.00 GMT) del próximo domingo día 18 de diciembre, cuando ya se conozca el resultado de la reunión.

Por si acaso, la policía de Hong Kong ha desplegado casi un agente por manifestante, y el Ejército de Liberación Popular, desde sus cuarteles de Wanchai, va a mantener los ojos bien abiertos durante toda la semana.

Hong Kong, una ciudad que se enorgullece de ser un ejemplo claro de lo que puede hacer el libre comercio, y que está considerada una de las ciudades más seguras del mundo, no está dispuesta a que su estabilidad dependa de un grupo de activistas incontrolados.

Ya hace tiempo que el jefe de la policía local, el tajante Dick Lee, aseguró que "las manifestaciones pacíficas y legales serán autorizadas; no obstante, no toleraremos ninguna violencia durante las protestas".

Por ello, los servicios de inmigración ya han comenzado a impedir el paso a la ciudad a elementos considerados desestabilizadores.