Miles de dominicanos celebran Día de La Altagracia

Por admin domingo 20 de enero, 2008

El país se prepara este lunes a celebrar el tradicional Día de La Altagracia, madre espiritual de los dominicanos. Miles de personas de todos los rincones del país se trasladan hoy a la región este para rendirle culto a la Virgen de La Altagracia, patrona de los dominicanos, una tradición de cientos de años que día a día se adhiere más a la conciencia del pueblo, y que con fervor celebran la fecha religiosa.

Personas de diferentes edades y estratos sociales como son, mujeres, hombres, niños y ancianos acuden a la Basílica Nuestra Señora de La Altagracia, ubicada en la provincia que lleva su nombre, a llevar ofrendas y/o cumplir promesas que ya fueron consumadas por la Virgen, y es que todo depende de la creencia y la fuerza espiritual con que se pida una gracia o deseo, y que la Virgen de La Altagracia lo hace realidad.

La festividad por la Virgen de la Altagracia está dentro del programa de conciertos que celebra la diócesis de Higüey en honor a la madre espiritual del pueblo dominicano.

El Obispado de Higüey y el Banco Popular Dominicano organizaron la undécima versión de su tradicional Concierto Altagraciano en la Basílica Nuestra Señora de la Altagracia.

Historia de la Virgen de La Altagracia

La Virgen de la Altagracia es la protectora del pueblo dominicano. La devoción, por parte de la población católica, se inició en el país durante el período colonial, de donde pasó a otras regiones de América.

El 12 de mayo de 1512 fue erigida en la parroquia de la Villa de Salvaleón de Higüey por el obispo de Santo Domingo, García Padilla.

Para esa época se instalaron en Higüey los hermanos Alonso y Antonio de Trejo, naturales de Placencia, Extremadura (España), quienes fundaron un trapiche para producir azúcar. Al mudarse estos hermanos a la villa de Higüey, trajeron consigo la imagen de la Virgen de la Altagracia y, más tarde, la ofrecieron a la parroquia para que todos pudieran venerarla.

La imagen de Nuestra Señora de la Altagracia tuvo el privilegio de haber sido coronada dos veces, el 15 de agosto de 1922, en el pontificado de Pío XI y por el papa Juan Pablo II, quien durante su visita a República Dominicana el 25 de enero de 1979 coronó personalmente a la imagen con una diadema de plata sobredorada, regalo personal suyo a la Virgen, primera evangelizadora de las Américas. Juan Pablo II también visitó a la Virgen en su basílica en Higüey.