Miles de milicianos de Al Fatah exigen investigación sobre Arafat

Por jueves 17 de noviembre, 2005

Gaza, 17 nov (EFE).- Miles de miembros de las Brigadas de los Mártires de Al Aksa, brazo armado de Al Fatah, se concentraron en la ciudad de Gaza para exigir una investigación sobre la muerte del presidente palestino Yaser Arafat.

Los activistas, muchos de ellos armados, se manifestaron en la ciudad de Gaza esta tarde para pedir a los líderes palestinos que lleven a cabo una investigación definitiva sobre las circunstancias de la muerte de Arafat.

Las calles de Gaza fueron decoradas con las banderas amarillas de Al Fatah, y las rojas, negras, blancas y verdes palestinas.

Los milicianos, que se mezclaban en la manifestación entre los ciudadanos de a pie de la ciudad de Gaza, gritaban "el mártir Abú Amar (nombre de guerra de Arafat), que fue asediado en la Mukata", cuartel general de la ANP en Ramala, donde Arafat permaneció durante los últimos dos años de su vida.

Ala Tafesh, un dirigente local de las Brigadas de los Mártires de Al Aksa que se dirigió a los manifestantes, afirmó que "no investigar las causas de la muerte de Arafat hará sumergir la región en confusión".

"No es suficiente convocar actos para rememorar la muerte de Arafat como si hubiese muerto de anciano", dijo.

Arafat murió en un hospital militar francés el 11 de noviembre del 2004 tras un deterioro de salud fulminante que comenzó pocas semanas antes de su traslado a París y en circunstancias que a pesar de la existencia de varios informes médicos, uno de ellos de más de 500 páginas, aún no se han esclarecido.

El diario panárabe "Al Quds al Arabi" publicó ayer miércoles una entrevista con Ahmed Abdul Rahman, alto funcionario de la ANP y uno de los palestinos más cercanos a Arafat, en la que denunciaba que el histórico dirigente palestino murió tras ser inyectado veneno por la oreja.

"Arafat fue envenenado por la oreja tiempo antes de enfermar el 25 de septiembre del 2003 y duró 16 días. La enfermedad resultó en un perdida de 13 kilos de peso", dijo.

Según Abdel Rahman, Arafat podía haber sido envenenado durante los abrazos y besos constantes que recibía y daba en las frecuentes visitas que curiosos y solidarios le hacían. EFE