Mirándose en el espejo correcto

Por Carlos Luis Baron martes 24 de julio, 2012

El Lic. Danilo Medina, siendo coherente con su discurso de campaña, acaba de regresar de una visita, ya como Presidente electo, a Colombia y Brasil. No es una coincidencia que estos sean los dos países que visitara en su última salida del país como candidato presidencial. Lo que han hecho el ex mandatario Luis Inacio Da silva y la actual presidente Dilma Vana Rousseff en Brasil y el presidente Juan Manuel Santos Calderón en Colombia, para mejorar las condiciones de vida de sus gobernados, aun en condiciones de dificultades económicas mundiales, es el espejo en el cual debemos mirarnos.

El Fondo Monetario Internacional acaba de anunciar que la crisis mundial durará por lo menos dos años más. Los problemas de la Comunidad Europea, de los Estados Unidos y la desaceleración de las economías de China y la India apuntan en ese sentido. El regreso forzado de miles de nuestros compatriotas a su tierra natal, desgraciadamente, vienen a confirmar estos malos augurios.

Dentro de todo este ambiente de tinieblas económicas, creemos que podemos aprovechar las fortalezas y oportunidades y tratar de minimizar las debilidades y amenazas del análisis FODA. Muchos de esos dominicanos que regresan, han acumulado algunos ahorros, han comprado, en nuestro país, tierras, casas, apartamentos, vehículos, etc. Que bien pudieran convertirse en el capital inicial de un pequeño o gran negocio.

El Presidente Medina ha reiterado que su gobierno va a priorizar las ayudas a las pequeña y medianas empresas, tomémosle la palabra y emprendamos sociedades con esos dominicanos, ahora presentes y otros de la diáspora, que aunque, felizmente, no tengan la necesidad de regresar en estos momentos, puedan contribuir con la creación de negocios ayudándose a si mismos y a la vez ayudando al Lic. Medina a cumplir con la promesa de crear 400,000 empleos, los cuales son muy necesarios para paliar un poco nuestras necesidades laborales. No todo debe ser una posición en el gobierno. La diáspora puede aportar mucho en la consecución de esta meta.

Al vivir, regularmente, en países mucho más desarrollados que el nuestro, han acumulado basta experiencias en diferentes áreas que en estos momentos, pueden ser muy necesarias en la tierra que los vio nacer. Contribuyamos aportando esos conocimientos a salirle al paso a aquellos que empujan y apuestan por un fracaso de la próxima gestión.

Es cierto que no hay suficientes sombreros para tantas cabezas, pero nosotros mismos, de manera individual o en sociedades con amigos o familiares, podemos agenciarnos nuestras boinitas o cachuchitas particulares y poder lucir muy bien. Es hora de aportar, De empujar, gobierno y pueblo, en una misma dirección. Sigámosle los pasos a los cariocas y a los paisas. No esperemos a crear riquezas para repartirlas.

Creemos bienestar partiendo de lo que tenemos. Comencemos a compartir ideas, proyectos y planes para que el desarrollo de nuestra nación sea como la marea, que cuando sube, eleva al trasatlántico pero también levanta la yola.