Mis creencias y yo

Por Carlos Luis Baron domingo 11 de marzo, 2012

Cuando mi primer hijo nació se decidió que no se iba a bautizar dentro de ninguna religión hasta que él decidiese y así él luego hizo dentro de la Iglesia Católica siendo un adolescente en el colegio Loyola. Como en la Biblia dice que debemos bautizar y no dice si debe ser sacerdote, diácono o quien, sino todo creyente asumí el “echarle agua” como dicen en el interior del país.

Realmente este echar agua lo he hecho con mis tres hijos y con los tres hijos de Farah y Manuel, los cuñados. En el caso de los hijos de Farah luego fueron bautizados dentro de la religión católica meses más tarde. En el caso de Ghelka Vianella, la segunda, ella se ha bautizado en el Espíritu Santo, pero dentro de ninguna religión o comunidad con sus normas y creencias particulares. En el fondo como dice Ian, “tú bautizaste a tus tres hijos”, y es así, pero no pude hacer y firmar el certificado válido para los fines futuro como el matrimonio.

Otra de las cosas que hice fue en luna llena cargar a Ian y mostrárselo a la luna, a la naturaleza , al cosmos, al universo y así lo hice con la segunda cría. Cuando vi la serie Raíces, ahí me percaté de que yo estaba haciendo algo que los antepasados hacían; remembranzas, quizás y yo lo había hecho de forma instintiva con los dos primeros. Ya en el caso del tercero, Jorge Armando, además de “echarle agua”, con más gusto, con toda conciencia lo cargue y lo mostré a la luna.

En cuanto al bautizo de Jorge Armando, Italia ganó y yo callé y accedí. Siempre he entendido que la mujer es jefa de la casa y fuera de esta también. Ella es la que decide y uno acata. En el caso de los hijos más aún porque estuvieron los nueve meses dentro de ella, alimentándose de ella, pateándole y yo nada. En ese proceso casi uno no hace nada, luego quizás, pero lo poco que hice fue estar también dentro de ella unos segundos o minutos, así que no había mucho que discutir. El hijo es de la madre, por lo menos hasta que obtiene conciencia de si mismo.

Un día llama la comadre Irina Lirio de que iban a bautizar a Dilia María, su hija con Enmanuel Castillo y yo era el padrino. De una vez Italia dijo, aprovechemos y bauticemos a Jorge Armando y así se hizo. Fuimos a Santiago donde estaba la familia familia, y la otra familia, la extendida y el Padre Alemán sj bautizó a ambos, a Dilia María y a Jorge Armando. Recuerdo que no hice cursillo para la ocasión, pienso que con los cinco años estudiados dentro de la Compañía de Jesús era suficiente cursillo.

Siempre me he basado que Jesús fue llevado al templo a ser presentado a los doce años y se bautizó con Juan, su primo, cuando tenia cerca de los 30 años de edad y si El es el ejemplo a seguir, pues es el ejemplo a seguir.

En la Iglesia Católica Romana se suele echar agua en la cabeza y poner unos aceites en la frente ,pecho y espalda. Lo del agua es lógico, limpia pecados, se lo hicieron a Jesús; por cierto el mandaba a bautizar, pero no recuerdo que él mismo bautizase a alguien. Lo de los aceites es para prepararnos a la pelea diaria contra el mal al igual que hacían los luchadores romanos o gladiadores, esa es una parte romana añadida luego.

Italia cuando se bautizó en la Iglesia “Más que vencedores”, ya adulta, por decisión de ella y aceptación de su comunidad cristiana fue en las afueras de la ciudad, cerca del aeropuerto nuevo. Se vistieron de blanco, unas batolas y entraban a una piscina donde Mama Sarita, la pastora, los esperaba, les oraba y los sumergía uno a uno en el agua y luego les hacia salir. Este bautizo es más parecido al de Jesús. Juan estaba dentro del rió y sumergía a las personas en señal de que se moría al pecado y se resucitaba a la nueva vida con el Espíritu Santo. No hubo oleos o aceites.

Ian al bautizarse libremente también hizo su primera comunión sin vestirse de blanco, sin fiesta, con toda naturalidad. Jorge Armando, una vez que habíamos ido a la celebración de la eucaristía, me preguntó si podía comulgar y le contesté que si quería, si tenia fe de que Jesús estaba presente, pues claro que si, porque ir a una misa o eucaristía sin comulgar es como ir a una cena para ver a otros comer. Y así fue, comulgó. Supongo que estarán pensando y se confesó?, no, no se confesó. Dios me oye, Dios me habla, Dios sabe si realmente estoy arrepentido o no, o es solo un acto rutinario, sin sentido. No hace falta mediador, es en directo y en vivo mi relación y así entiendo que debe ser la de los demás, aunque respeto la creencia de cada uno, precisamente para que me respeten la mia.

En la Iglesia "Más que vencedores", la de Juan Luis como dice la gente, pero que no es de él, sino de la comunidad donde él es uno mas, suelen comer el pan y el vino en algunas ocasiones. Se reparte un pedazo de pan sin levadura y un poco de vino sin alcohol en un vasito de café y cada quien lo busca y se queda con ellos en la mano hasta que todos ya tienen y entonces unidos todo lo comen y beben “en conmemoración de Jesús”, pero no piensan de que Jesús esta ahí en ese pan o vino.

El 10 de noviembre de 1947, fecha del cumple años de mi única hermana, Carmen, fui bautizado dentro de la Iglesia Católica ya que mi mamá era una ferviente católica como buena mexicana-yucateca que también era. Mi tía Paquita, la hermana de mi mamá fue mi madrina y un tal Tello de México como padrino, al cual nunca conocí, solo se que los Tellos eran dueños del periódico más importante del DF en México y mi familia materna le tenia mucho aprecio.

Encontré, buscando algo para Jorge Eduardo, casualmente, un recordatorio que dice así: “Recuerdo de la Primera Comunión del niño Jorge Ramón Ruiz Diaz efectuado en la Iglesia San Agustín del Reparto La Sierra el día 8 de enero de 1956”. Se que era domingo y que aprovechando que mi primo Manolo estaba en la isla ya que vivía en La Florida la hicimos los dos solos vestidos de blanco. Por poco no me dejan hacerla porque “La Salve” no hubo manera de aprenderla y aún no la he aprendido, pobre Lupita, mi reina, tanto que la quiero, pero yo le hablo, no le rezo, no repito nada automáticamente, converso.

Hoy día yo no pertenezco a ninguna religión., no me he congregado, que de ahí viene la palabra “religare”. Solo he pertenecido a una, la de Roma. Mi papá después de mucho andar sin creer, murió dentro de la Iglesia Ortodoxa Libanesa, (Our Lady of Lebanon Church) en la ciudad de Chicago. Yo no se la presenté, él la encontró solo y tiene mas valor por eso, él la buscó, la halló y se quedó dentro, le daba paz y armonía y ya eso es mas que suficiente. Dios es uno para todos, somos nosotros los que hacemos las distinciones humanas.

Bautizarse dentro de una Iglesia es aceptar esa comunidad como su comunidad espiritual con sus normas, como ya mencioné,y sus dogmas o creencias particulares. Es aceptar a Jesús como dueño y Señor de nuestro espíritu y tratar de vivir como El nos enseñó según está escrito en los evangelios y cartas de los apóstoles, y en este caso, al ser católico romano, también según lo que está escrito por los Padres de La Iglesia, los Documentos Papales, y Encíclicas, así como las cartas pastorales de los obispos de su región.

¿Y a que se debe todo esta loquera miá?, pues muy simple, a Jorge Eduardo el cual acaba de cumplir su primer año de vida, lo bautizan este sábado 10 de marzo dentro de la Iglesia Católica en la Iglesia Santísima Trinidad. Y por las dudas, no, no le eché agua y tampoco se lo presenté a la luna, eso le toca a su padre. Uno con el tiempo aprende a ser un poco más discreto y a respetar las decisiones de los otros, aunque confieso que me moría por hacerlo, Amén.

Nota: Me dice Jorge Armando que en el cursillo pre bautizo le informaron que cualquiera puede bautizar, es una prerrogativa de todo cristiano, así que no estaba muy fuera de la verdad.