Modalidades de los fraudes electorales

Por Carlos Luis Baron miércoles 7 de marzo, 2012

Son muy variadas las modalidades de los fraudes electorales practicados en la mayoríade las elecciones celebradas en República Dominicana, desde la muerte deTrujillo hasta el presente. Algunas de las modalidades son de facturas extranjeras, copiadas de experiencias electorales en países latinoamericanos; otras han sido el fruto del “genio creativo” de los políticos vulgares del paísque se aferran al poder con uñas y dientes, desde donde hacen todo tipo dediabluras por conservar sus irritantes privilegios.

Entre las modalidades de los fraudes electorales están la compra o la retención de cédulas, el “traslado” de votantes a última hora, el voto de los extranjeros,de menores, militares y policías, la doble y triple votación en un mismo día,la introducción previa de boletas en las urnas, la compra de delegadoselectorales, el trastrueque de listados, la “resurrección” de los muertos paraque voten, alteración de los resultados finales en las actas, la exclusión devotantes de los listados de las mesas, la suplantación de electores y laadulteración del padrón electoral, que siempre se hace horas antes de lasvotaciones.

Esas fueronlas principales formas de los fraudes electorales puestos en marcha desde elpoder hasta 1994, cuando se llevó a cabo el fraude electoral más escandaloso dela historia dominicana. En las elecciones posteriores, vimos desaparecer muchasde las viejas modalidades del fraude, hasta las elecciones parciales de 2010,cuando el oficialismo se propuso impedir que el principal partido de laoposición sacara un solo Senador. Nuevas y viejas artimañas fueron practicadaspor gente sin escrúpulos, en cada provincia, en cada municipio, porque la“línea” era “barrer” en esas elecciones para alzarse con todos los poderespúblicos.

Ahora, unode los peligros que acechan las próximas elecciones es la transmisión de losresultados electorales, desde los centros de votación, hasta el centro decómputos de la Junta Central Electoral. Los expertos creen que ante cualquierdescuido de la oposición, la transmisión de los resultados electorales podríanser “crakeados” por delincuentes informáticos al servicio del continuismo.

Pero, elfraude electrónico no es la última forma de estafa con que cuenta la plagamorada. En el ámbito de la opinión pública, el continuismo desarrolla una dura eincesante batalla por cambiar la percepción pública de que van perder laselecciones. Se sabe de las fuertes presiones y chantajes que ejerce eloficialismo con los propietarios y directores de medios de comunicación. No escasual que por cada cinco informaciones relacionadas con la contienda electoral,tres favorezcan al candidato títere y dos a los candidatos de la oposición. Asimismo,de 3600 periodistas registrados en el CDP, 3300 trabajan en distintasinstituciones del gobierno.

Los anuncios a favor del candidato títere serepiten hasta el cansancio en radio y televisión. Los programas de opinión, afavor de Danilo Medina, se transmiten en todos los horarios, mientras una plagade interactivos pagados arremeten sin piedad contra el principal candidato de laoposición. Las vallas del candidato títere, contadas por decenas de miles entoda la geografía nacional, son una ofensa a la paz espiritual de losciudadanos.

Los espacios pagados en los diarios impresos son colocados a trochey moche. Las encuestas ya fueron prostituidas por el oficialismo y ya nadie leda credibilidad. Son tan bárbaros que publicaron recientemente tresencuestas en un mismo día. Las marchasforzadas y las caravanas son un derroche alegre de recursos y combustibles.

Nadiepodrá decir con exactitud a cuántos miles de millones de pesos ascienden losgastos de campaña del candidato que la gente percibe como un preso de confianzade la pareja real, que ahora se desplaza por todo el país anunciando las obras públicasque no hicieron en doce años de gobierno.

Usar losrecursos públicos para aplastar a la oposición es otra práctica tramposa delgrupo corporativo más rico del país. Repartir juguetes, fundas, canastas,tarjetas, medicinas, bebidas y otras dádivas son prácticas aberrantes,multiplicadas por ese grupo comprador de la conciencia ajena, que intentaráseguir gobernando al precio que sea.

Pero aún nohan podido cambiar la percepción de que van perder las elecciones. Los sondeos aleatoriosque realizan algunos medios digitales, que van con sus cámaras a los lugaresmás visitados por la población, hablan de que la diferencia entre el candidatotítere y el principal de la oposición, es mucho a poco. Esos sondeos públicos,si se realizan con ciertas normas, son tan expresivos como las encuestas seriase independientes, que reflejan mejor las simpatías electorales. Si unperiodista o reportero sale a la calle, con su cámara en ristre, y se dirige auna esquina caliente, sin previo aviso, y cuestiona a la gente por quién va a votary filma las respuestas de las personas mayores, sin editar las fílmicas,comprobaremos que la amplia ventaja del candidato opositor es la causa de laactual locura propagandística, de esa arremetida sin precedente llevada a cabo poresa nueva oligarquía, enriquecida desde el poder con los dineros del pueblodominicano.

Otrorecurso fraudulento de la oligarquía morada será arreciar la campaña suciacontra Hipólito Mejía. Hasta ahora, esa campaña la viene desarrollando uno delos grupúsculos aliados del candidato títere. El grupúsculo y sus voceros, porsuerte, gozan de un amplio descrédito desde los tiempos del “genio tenebroso” ypodrían ser suplantados, en su triste labor, por el Comité Oligárquico, queacaba de hacer su primera incursión en la materia, cuando lanzó recientemente susprimeros dardos venenosos contra Hipólito Mejía.

Siarribamos al día de las elecciones sin que varíe la actual percepción, quefavorece al principal candidato de la oposición, entonces habrá que prepararsey decretar un estado de vigilancia extrema para el día de las votaciones. Nadiesabe a cuáles modalidades del fraude electoral apelará la plaga morada, que yaposee un doctorado en esos menesteres. Podrían usar viejas y nuevas prácticasfraudulentas para retorcer la voluntad popular. Lo ideal sería que jueguenlimpio y si ganan limpiamente, amén.

Sinembargo, el temor de ser encausados ante los tribunales, el terror que sientenal saber que van a perder sus irritantes privilegios, probablemente los empujeal despeñadero. Ya veremos.