Montecristi recuerda este martes Firma del Manifiesto

Por admin domingo 23 de marzo, 2008

MONTECRISTI.-La fase preparatoria de la revolución, conducida por José Martí, llegaba en Cuba a un momento trascendente al iniciarse el año 1895. El aborto del Plan de la Fernandina, al ser detenidas por las autoridades estadounidenses las embarcaciones que partirían rumbo a la isla con los principales líderes independentistas, fue un duro golpe para los propósitos revolucionarios.

Pero la decisión de llegar al suelo insurrecto era irrevocable. La Revolución nacía y reclamaba la presencia de hombres como Máximo Gómez, Antonio Maceo, Serafín Sánchez y del propio Martí.

Tan pronto fue emitida la orden de alzamiento y enviada a isla, Martí partió rumbo a la República Dominicana a reunirse con el general en jefe Máximo Gómez.

El 7 de febrero de 1895 tocaba a la puerta del estratega dominicano en esta legendaria ciudad noroestana. Justamente aquí conocieron del alzamiento en algunos puntos cubanos y suscribieron poco después, el 25 de marzo un día como hoy, el documento del Partido Revolucionario a Cuba, conocido como Manifiesto de Montecristi.

El principal documento programático de la nueva etapa de la lucha armada revelaba al mundo el carácter de la guerra que se iniciaba en Cuba, continuación de la del 10 de Octubre. Cada párrafo encerraba un concepto, cada término llevaba la fuerza y precisión del pensamiento político martiano.

Esta declaración de principios terminaba con la manifestación del alcance continental y universal de la Revolución cubana. No se trataba solo de la independencia de un pueblo colonizado, sino de "un suceso de gran alcance humano y servicio oportuno que el heroísmo de las Antillas presta a la firmeza y trato justo de las naciones americanas y al equilibrio aún vacilante del mundo".

El contenido revolucionario y ético del Manifiesto constituyó para líderes como Máximo Gómez una guía para la guerra y el principal argumento para desmentir declaraciones de las administraciones estadounidenses contrarias a los principios de la Revolución y sobre todo para enfrentar las campañas autonomistas.

Una vez concluido el conflicto bélico, el manifiesto fue bautizado por el Generalísimo como “el Evangelio de la República".

De acuerdo con sus declaraciones al pueblo, había que agruparse siempre alrededor de la Bandera cubana, para que “con el Manifiesto de Montecristi en la mente y el corazón, como el evangelio que levanta el alma de Cuba a su mayor altura (…) empecemos la obra pacífica de la verdadera redención de un pueblo que por su historia merece el respeto de otros pueblos".

TODO LISTO

Todo está preparado en Montecristi para celebrar este martes 25, con un apoteósico programa, el que se considera es el principal acontecimiento que más vincula a las islas de Cuba y Republica Dominicana, que son las dos más grandes de las Antillas.

Hay un amplio comité que ha venido trabajando desde hace meses para garantizar la participación de todos los sectores en las actividades que, como es tradicional, serán encabezadas por las principales autoridades diplomáticas en Cuba.

Una comitiva que preside Juan Astiasarán Ceballo, embajador cubano en Santo Domingo y que integran, también, Enilda Ginarte Rosales y Sonia Arias, Consejera Política y Primera Secretaria de la embajada, respectivamente, se encuentra en la zona desde el domingo.

Esta será la representación de la isla caribeña en los actos del Manifiesto, en cuyos preparativos participan la Coordinadora Regional de Solidaridad con Cuba, Comités de Amistad y Solidaridad con Cuba de Montecristi, Dajabón y Santiago Rodríguez, Comisión Dominico-Haitiana de Juana Méndez, Haití, Comité Nacional por la Libertad de los Cinco, Campaña Dominicana de Solidaridad con Cuba y el Comité de Apoyo a los Actos del 113 Aniversario del Manifiesto.

EL PROGRAMA

Este lunes por la noche el embajador Astiasarán participó en un encuentro con los periodistas de distintos medios en la Parada-Restaurant Rivas y hoy martes acudirá a una entrevista en el programa “Buenos Días”, que por Radio Montecristi, dirige el comunicador Felipe Lemoine en el horario de 7:00 a 8:00 de la mañana.

Los actos continuarán con el tradicional desfile de los estudiantes del liceo secundario José Martí y de otros centros educativos, además de representantes de los distintos sectores, autoridades y gente del pueblo, al compás de los acordes de la Banda Municipal de Música del Ayuntamiento.

Este recorrido abarcará desde el liceo, donde está señalado el punto de encuentro a partir de las 9:00, hasta la Casa Museo Máximo Gómez, según el programa que se ha confeccionado para conmemorar la fecha.

En la Casa Museo se iniciará formalmente el programa con los himnos Nacional y de la República de Cuba, respectivamente, interpretados por la Banda de Música dirigida por el maestro Bolívar de la Cruz.

Las palabras de bienvenida las pronunciará el licenciado Bolívar Ureña, presidente del Comité Montecristeño de Amistad y Solidaridad con Cuba, pero que lo hará a nombre de todas las demás entidades organizadoras.

Acto seguido se escucharan las palabras de exaltación del hecho histórico de la Firma del Manifiesto a cargo de los estudiantes del liceo José Martí y luego se Olga Lobetti de Morel y Dilexio Morel interpretarán la canción José Martí en Montecristi, escrita por este ultimo.

La esencia popular del acto lo darán las décimas de solidaridad con Cuba a cargo de Josian Espinal del Comité de Santiago Rodríguez, para luego el periodista Félix Jacinto Bretón dar lectura a una proclama de solidaridad con los cinco cubanos presos en los Estados Unidos por luchar contra el terrorismo.

El programa incluye también un mensaje de Iván Rodríguez, de la Campaña Nacional de Solidaridad con Cuba y las palabras centrales, que estarán a cargo del embajador cubano en el país, licenciado Juan Astiasarán Ceballo.

Habrá una canción para los Cinco y la presencia de una comparsa que simboliza a estos luchadores, es decir a Antonio Guerrero, Fernando González, Ramón Labañino, Gerardo Hernández y René González, una ofrenda floral en las estatuas de Martí y de Gómez, localizadas en el interior de la Casa Museo, y una visita al busto del apóstol ubicado en el Malecón, así como al Club Náutico.