Morales consolida mayoría absoluta con el 63% de votos escrutados

Por miércoles 21 de diciembre, 2005

La Paz, 21 dic (EFE).- El presidente electo de Bolivia, Evo Morales, comenzará hoy a organizar su Gobierno, una vez consolidada su victoria por mayoría absoluta cuando se ha escrutado el 63 por ciento de los votos emitidos en las elecciones del pasado domingo. Según la Corte Nacional Electoral (CNE), el Movimiento Al Socialismo (MAS), de Morales, cuenta por el momento con 1.158.431 sufragios a su favor, lo que supone el 52,9% del total.

El conservador Poder Democrático y Social (Podemos), del ex presidente Jorge "Tuto" Quiroga, suma 648.672 sufragios y el 29,6% del respaldo popular, mientras la Unidad Nacional (UN), liderada por el empresario centrista Samuel Doria Medina, se consolida como la tercera fuerza política con 180.472 votos y el 8%.

El tradicional Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), que gobernó en varias ocasiones en las últimas décadas y concurrió a las elecciones bajo la estela del boliviano-japonés Michiaki Nagatani, obtiene 123.403 votos, lo que supone un 5,6%.

Estas cuatro fuerzas políticas constituirán el nuevo Congreso, donde persistirá la polarización pese a la mayoría del MAS.

En una rueda de prensa ayer en La Paz, Morales reiteró que uno de los pilares de su programa será la nacionalización de los hidrocarburos, al tiempo que volvió a comprometerse a luchar contra el narcotráfico.

El líder campesino se reunirá hoy en la ciudad de Cochabamba con los dirigentes del MAS y de los distintos movimientos sociales que lo respaldaron durante la campaña, con el propósito de comenzar a delinear el futuro Gobierno.

La formación del gabinete ministerial de Morales, las líneas centrales de su futuro Gobierno y la creación de una comisión de transición que trabajará con el actual Ejecutivo serán los puntos centrales de la reunión.

La cita tendrá lugar en un restaurante de las afueras de Cochabamba, el bastión de Morales, a donde se prevé que asistan al menos 400 líderes sindicales, de movimientos sociales y populares, además de los diputados y senadores electos del partido.

En cuanto a los actos de la transición gubernamental serán definidos en un "desayuno de trabajo" que celebrará el presidente del país, Eduardo Rodríguez, con Morales el próximo jueves, anunció ayer el delegado presidencial para Asuntos Políticos, Jorge Lazarte.

Para garantizar la normalidad de la transición, el ministro de la Presidencia, Iván Avilés, anunció que el Ejecutivo limitará su trabajo a acciones rutinarias y no tomará decisiones que puedan comprometer al futuro Gobierno.

Avilés anunció además el aplazamiento durante 60 días de la adjudicación de la explotación de la mina gigante de hierro del Mutún, ubicada en la frontera con Brasil, para dejar la decisión en manos del nuevo Ejecutivo.

Según el ministro, la adjudicación, que estaba prevista para hoy, se manejó con absoluta transparencia y su aplazamiento pretende "despejar cualquier duda sobre la conducta del actual Gobierno".

La decisión, sin embargo, ha levantado los recelos del Comité Santa Cruz, un movimiento autonomista formado por organizaciones cívicas, empresariales, vecinales y sindicales de ese próspero departamento del oriente boliviano.

Evo Morales ha invitado a un buen número de dirigentes al acto de investidura, entre ellos al español José Luis Rodríguez Zapatero, que tendrá lugar el 22 de enero próximo.

Mientras que varios gobiernos latinoamericanos y organizaciones sociales y políticas de la región se han congratulado por la victoria del líder de los cultivadores de la hoja de coca, EEUU prometió trabajar con el Gobierno de Morales tras felicitar al pueblo boliviano por su compromiso con la democracia.

El portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan, señaló que Washington trabajará de manera constructiva con el nuevo Gobierno, "como lo hemos hecho con otras administraciones bolivianas", aunque se mantendrá atento a las políticas de Morales. EFE