Moscú desafía a Washington al vender armamento antiaéreo a Irán

Por viernes 2 de diciembre, 2005

Moscú, 2 dic (EFE).- Rusia venderá sistemas antiaéreos a Irán por valor de más de 1.000 millones de dólares en claro desafío a Estados Unidos, que considera el régimen de Teherán la principal amenaza para la paz de la región.

Los contratos, que se firmaron hace sólo unos días, contemplan el suministro a Irán de 29 sistemas de misiles antiaéreos Tor M-1 en los próximos tres años, informó hoy un portavoz del complejo militar-industrial de Rusia.

"Este suministro no supone una violación de las obligaciones internacionales de Rusia en materia de control de armas, ya que estos sistemas son defensivos", matizó una fuente del Ministerio de Defensa, citada por la agencia oficial Itar-Tass.

Los sistemas Tor-M1 son los "únicos en el mundo" que son capaces de detectar, identificar y seguir hasta 48 blancos simultáneamente, además de abatir, al mismo tiempo, dos objetos en el aire que vuelen a alturas de entre 20 a 6.000 metros.

De esta forma, según los expertos rusos, Irán podrá hacer frente a un posible ataque aéreo o invasión por parte de Estados Unidos o Israel, cuyo primer ministro, Ariel Sharon, no descartó hoy esta posibilidad.

"Estos Tor M-1 están destinados a reforzar la defensa antiaérea iraní debido a su capacidad para abatir aviones, entre ellos cazas de la clase Stealth, helicópteros, misiles crucero y hasta bombas de aviación", agregó la fuente.

En concreto, Irán podría hacer frente a los ataques de los bombarderos israelíes, que destruyeron en 2003 las centrales nucleares de Irak.

En virtud de este contrato, Rusia también modernizará los aviones y helicópteros de la Fuerza Aérea iraní que está dotada de 35 cazas rusos Mig-29, 24 cazas-bombarderos Su-24 y más de 30 helicópteros de combate o transporte Mi-8.

Una partida de lanchas de patrulla costera también será suministrada a Irán, agregó el portavoz del complejo militar ruso, que recordó que "no hay restricciones para la venta de armamento o munición a Teherán".

Con este contrato Rusia incumple el protocolo Gore-Chernomirdin, firmado a mediados de los años 90 por el vicepresidente estadounidense, Al Gore, y el primer ministro ruso, Víctor Chernomirdin.

Según este protocolo, Moscú se comprometía a no firmar nuevos acuerdos de venta de armas con Teherán, mientras Washington garantizaba a Moscú una cuota en el mercado internacional de armamento.

"Tras la salida de Rusia de ese acuerdo desigual, se espera que Irán se convierta en nuestro mayor importador de armas tras China e India", aseguró hoy Mijaíl Barabanov, experto ruso en armamento.

En los últimos años, Teherán compró armas a Rusia por valor de 400 millones de dólares.

La reacción de EEUU no se hizo esperar y el subsecretario norteamericano, Nicholas Burns, manifestó hoy en Moscú su "radical oposición" a la venta de armas a Teherán.

"Durante los últimos 25 años, Irán ha apoyado a terroristas en Oriente Medio y en Estados Unidos, por eso tenemos malas relaciones con ellos", declaró Burns a la emisora de radio Eco de Moscú.

El presidente del comité de Relaciones Exteriores de la Duma o congreso de los diputados de Rusia, Konstantín Kosachev, desestimó estas críticas al considerarlas "políticas".

A su vez, el experto del Instituto Internacional de Investigación Estratégica de Londres, Christopher Langton, apuntó que "este contrato será visto como un estímulo a las ambiciones nucleares de Teherán".

En cambio, Varif Guseinov, director del Instituto de Estudio y Análisis Estratégico de Rusia, recordó que los sistemas Tor M-1 son muy efectivos en la protección de instalaciones militares, administrativas y económicas.

Guseinov aludía, en concreto, a la central nuclear de Bushehr, de 1.000 megavatios de potencia, en cuya construcción a orillas del Golfo Pérsico participan ingenieros rusos.

Esta planta, que entrará en funcionamiento el próximo año, ha sido señalada por Israel como uno de sus posibles objetivos en caso de ataque.

"Rusia está muy interesada en que esta central no resulte destruida", aseguró.

El jefe del Estado Mayor del Ejército ruso, el general Yuri Baluyevski, acusó el jueves a EEUU de utilizar la lucha contra la proliferación de armas de destrucción masiva para "defender sus intereses nacionales y como forma de presión sobre potenciales competidores en el mercado de armamento".

El general denunció que Washington "pida a Corea del Norte transparencia en relación a su programa nuclear, pero cierre los ojos a que Israel disponga de un potente arsenal de armas nucleares".

Además, el director adjunto de la agencia para la cooperación militar, Alexandr Denisov, advirtió que Rusia no disminuirá las ventas de armas a Siria e Irán, a pesar de las presiones occidentales.

"Hasta que haya sanciones por parte de la ONU, nada cambiará. Primeramente, debemos pensar en nuestros intereses nacionales", señaló Denisov, cuya agencia gestiona las ventas de armas a otros países, que superarán este año los 5.000 millones de dólares.EFE