Mueren 10 policías iraquíes en ataque rebelde al norte de Bagdad

Por sábado 3 de diciembre, 2005

Bagdad, 3 dic (EFE).- Al menos diez soldados iraquíes murieron y otros cuatro resultaron heridos al estallar una bomba al paso de su convoy por un área al norte de Bagdad, informó hoy, sábado, el Ministerio de Interior. El ataque rebelde fue perpetrado poco antes del mediodía de hoy cuando los agentes transitaban por el extrarradio de la localidad de Al-Ediem, situada a unos 200 kilómetros al norte de la capital, en pleno "triángulo suní", corazón de la insurgencia en Irak, explicó la fuente.

El jueves, diez soldados de EEUU perdieron la vida y once resultaron heridos en una operación rebelde similar cerca de la ciudad de Faluya, otro de los feudos de los insurgentes en el oeste de Bagdad.

En los últimos días se han multiplicado las combates entre el Ejército estadounidense -secundado por las tropas iraquíes- y los grupos insurgente en la zona rebelde.

El repunte de la violencia coincide con el inicio de una nueva ofensiva militar norteamericana, lanzada esta semana con el objetivo declarado de controlar los feudos rebeldes de cara a las próximas elecciones legislativas, previstas para el 15 de diciembre.

Esta mañana, fuentes del Ministerio iraquí de Interior anunciaron que una numerosa partida de hombres armados atacó un convoy militar estadounidense en el "triángulo suní".

Los rebeldes, camuflados en un boscosa zona de palmerales, emboscaron a las tropas norteamericanas cuando cruzaban el puente de Douliya, a unos 80 kilómetros la norte de Bagdad

Los soldados reclamaron refuerzos, que llegaron de inmediato en forma de helicópteros artillados y vehículos blindados, y repelieron a los agresores durante casi una hora, apostilló.

El combate no ha sido confirmado ni desmentido aún por el mando militar en Bagdad.

La provincia de Al Anbar y el resto del "triángulo suní", en el oeste de Irak, es escenario desde hace días de duros enfrentamientos entre grupos rebeldes y unidades de marines, que han sufrido grandes bajas.

El jueves, una partida de enmascarados asaltó la ciudad de Ramadi y controló durante horas sus calles en abierto desafío a los soldados desplegados en la zona.