Mueren diez soldados en uno de los peores ataques contra marines

Por viernes 2 de diciembre, 2005

Bagdad, 2 dic (EFE).- Apenas 24 horas antes de emprender hoy, viernes, una nueva ofensiva para combatir los focos rebeldes, los marines desplegados en el avispero de Irak sufrieron uno de los peores ataques desde que hace dos años y medio invadieran el país.

Según el mando militar, diez soldados alistados en la Segunda División perdieron la vida y otros once resultaron heridos en un ataque insurgente en la ciudad de Faluya, uno de los bastiones rebeldes al oeste de Bagdad.

El incidente ocurrió el jueves cuando los uniformados realizaban una misión de combate en el extrarradio de la urbe.

En un momento del día, fueron sorprendidos por una partida de hombres armados que hizo estallar una bomba de carretera y después lanzó una salva de proyectiles de mortero contra la unidad, explicó la fuente sin precisar otros detalles.

El ataque es uno de los peores sufridos por la II División de Marines desde que en marzo de 2003 invadieran Irak.

El pasado agosto, 14 infantes de esta división perdieron la vida en una operación rebelde contra su vehículo de combate anfibio cerca de la ciudad de Haditha, ubicada asimismo en la provincia occidental de Al Anbar, corazón de la insurgencia.

La noticia coincide con el inicio este viernes de una ambiciosa operación bélica estadounidense contra la ciudad rebelde iraquí de Ramadi, vecina a Faluya.

Más de 300 marines, precedidos por unos 200 policías iraquíes, se lanzaron poco antes del amanecer contra esta urbe, situada a unos 100 kilómetros al oeste de Bagdad y unos 50 de Faluya.

La operación, bautizada "caña", es la quinta que unidades de los cuerpos de marines emprenden contra este feudo insurgente en el presente año.

De acuerdo con la autoridad castrense norteamericana, la ofensiva tiene como objetivo "extender el orden y la estabilidad en las provincias del oeste de Irak antes del 15 de diciembre para que los ciudadanos puedan votar en las elecciones parlamentarias" previstas para esa fecha.

Ramadi fue escenario el jueves de un asalto rebelde en el que participaron cerca de 400 hombres enmascarados y dotados con armas ligeras y lanzagranadas ARPG.

Los insurgentes irrumpieron en diversos edificios oficiales, pasearon con tranquilidad por las calles y lanzaron varios proyectiles contra puestos militares norteamericanos antes de retirarse por su propio pie, según los testigos.

Pese a que la acción fue grabada y divulgada a través de las televisiones, el mando militar de Estados Unidos en Ramadi negó la operación rebelde y sólo admitió que algunos proyectiles habían caído en la zona sin causar víctimas ni daños.

La nueva ofensiva complementa otra similar iniciada a principios de esta semana contra la ciudad de Hit y otras localidades de la parte occidental de la ribera del bíblico río Eúfrates, zona frondosa propicia para la guerra de guerrillas.

Más de 2.000 soldados estadounidenses, secundados por tropas iraquíes, rastrean y combaten cuerpo a cuerpo desde hace días en esta zona situada en el denominado "triángulo suní"

La Asociación de Ulemas Musulmanes, uno de los principales grupos religiosos suníes del país, se ha quejado a la Liga Arabe y le ha pedido que intervenga para ayudar a los cientos de civiles que se han visto obligados a huir de Hit. EFE