Muerte pasajero abre interrogantes sobre rigor policial en EEUU

Por jueves 8 de diciembre, 2005

Miami (EEUU), 8 dic (EFE).- La muerte de un pasajero a manos de agentes especiales estadounidenses en Miami abre interrogantes sobre las estrictas medidas de seguridad implantadas por EEUU en los aeropuertos para luchar contra el terrorismo.

Familiares y testigos se declararon hoy "atónitos" ante la "lamentable" muerte de Rigoberto Alpízar, de 44 años, quien poseía las nacionalidades estadounidense y costarricense y que según las autoridades "dio a entender que tenía una bomba".

La policía confirmó posteriormente que no encontró ninguna bomba y excluyó que se tratara de un caso relacionado con el terrorismo.

El hecho ocurrió ayer, miércoles en el aeropuerto internacional de Miami, momentos antes de despegar el avión en el que el hombre viajaba con destino a Orlando (Florida), donde residía.

"No creo que estuviera armado ni que tuviera una bomba. No creo que debieron dispararle", dijo a periodistas John McAlhany, pasajero del vuelo 924 de American Airlines, en el que produjo el tiroteo.

"Espero que no hayan cometido un error", agregó McAlhany, quien como muchos de los 118 pasajeros del avión se quejó además por el excesivo rigor de las autoridades que los mantuvieron "horas inmovilizados con las manos sobre la cabeza".

Las declaraciones de otros pasajeros después del incidente, indican también que el hombre no dijo que tenía una bomba sino que estaba en un estado de extrema agitación antes de ser tiroteado.

Mike Irizarry,señaló a canales de TV locales que solamente oyó a Alpízar gritar que tenía que abandonar el avión y que lo vio levantarse y correr por el pasillo del aparato hacia la salida.

Asimismo, Mary Gardner, otra de las testigos, agregó que vio cómo Alpízar corría "frenéticamente" hacia la salida del aparato y que escuchó a una mujer gritar "es mi esposo. Es bipolar".

La bipolaridad es un trastorno de la personalidad caracterizado por lapsos maníaco depresivos que van desde estados depresivos hasta los eufóricos.

En San José, Rigoberto Alpízar, el padre del infortunado dijo que su hijo fue "acribillado" como si fuera un "delincuente".

La Casa Blanca salió al paso de las críticas y defendió hoy el comportamiento de los agentes al señalar que estos actuaron "de manera adecuada a su entrenamiento".

"No creo que nadie quiera ver que se llega a una situación como ésta, pero los agentes parecen haberse comportado de acuerdo con el entrenamiento exhaustivo que habían recibido", dijo el portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan,

La autoridades informaron asimismo de que los dos agentes que participaron en el incidente se encuentra con "permiso administrativo mientras dure la investigación del caso".

El canciller costarricense, Roberto Tovar, dijo por su parte que su gobierno solicitará un informe a las autoridades estadounidenses.

El cónsul de Costa Rica en Miami, Oscar Camacho, informó a EFE que espera instrucciones de su gobierno sobre el "lamentable" hecho y que, hasta el momento, no tenía noticias de la viuda de Alpízar, la estadounidense Anne Buechner con quien éste estaba casado hace 22 años.

"Corresponde a la familia solicitar el cadáver y decidir el lugar de su entierro", señaló Camacho y agregó que su representación "facilitará eficientemente los trámites que se requieran y que sean solicitados".

Consultadas sobre el cadáver de Alpízar, las autoridades policiales locales señalaron que no pueden dar informaciones por tratarse de un "caso federal en investigación", aunque el trámite regular en este tipo de incidentes indica que se le practicó una autopsia y que se encuentra en un instituto forense de Miami.

Es la primera vez desde los ataques terroristas contra EEUU del 11 de septiembre de 2001 en que agentes federales encubiertos disparan a un sospechoso en un avión.

Antes del 11-S sólo 32 agentes federales cumplían funciones de seguridad en aerolíneas de EEUU, actualmente se presume que ese total sea de miles, aunque la cifra no ha sido dada a conocer por las autoridades estadounidenses.

Entre otros, países como Alemania, Canadá, Australia e Israel utilizan "agentes de seguridad aérea".

En el caso de Israel, la aerolínea El Al los puso en práctica hace 30 años a raíz de los secuestros y ataque aéreos.

Todos definen a estos agentes como personas altamente entrenadas, equipadas y motivadas, capaces de controlar a un posible secuestrador o terrorista. EFE