“MUV-R” como reemplazo del “Humvee”, y “Jeep” de 100.000 dólares

Por viernes 30 de diciembre, 2005

Washington (EFE).- El Pentágono de EEUU, que ha pagado 100.000 dólares por una versión del clásico "Jeep", prueba el vehículo blindado "MUV-R" como posible sustituto del "Humvee" en zonas de combate. Las adquisiciones y pruebas forman parte del esfuerzo de los militares de EEUU por adaptarse con ventaja a las condiciones de operación y combate en conflictos locales, con fuerzas insurgentes, muy diferentes de las campañas con enormes contingentes de blindados que se esperaban durante la Guerra Fría.

El Ejército (de Tierra) estadounidense tiene en servicio unos 120.000 "Humvees", y la Infantería de Marina tiene otros 20.000 de esos vehículos, cuyo nombre es la versión fonética de la sigla en inglés para "vehículo rodado multiusos de alta movilidad" (HMMWV). El vehículo lo produce la firma AM General.

Los "Humvees" se hicieron muy populares desde la guerra del Golfo Pérsico (1991), hasta tal punto que se han vendido cientos de miles de vehículos similares, bajo el nombre "Hummer" y fabricado por General Motors para uso civil.

Vehículos que proclaman su patriotismo por las calles de EEUU, pero que acentúan con su exorbitante consumo de gasolina la dependencia del país del petróleo importado.

Pero los "Humvees" no son vehículos blindados y han resultado muy vulnerables en el tipo de combate al que se enfrentan las fuerzas de EEUU en Irak.

El motor puede ser dañado con un solo disparo de fusil, y los explosivos de fabricación casera que usan los insurgentes iraquíes despanzurran a los "Humvees" sin problemas.

Entre enero y octubre de 2005, los ataques con explosivos colocados en las calles y carreteras causaron el 45 por ciento de las bajas mortales entre las fuerzas de EEUU en Irak.

Los soldados han improvisado rejillas protectoras, pero las estructuras metálicas agregan peso lo que fuerza y limita el motor, y de todos modos las soldaduras entre las rejillas o chapas de hierro y el vehículo ceden en las explosiones.

El Ejército prueba ahora el prototipo del MUV-R (sigla en inglés de "vehículo utilitario, protegido contra minas, para despliegue rápido"), fabricado por la firma Force Protection, de Carolina del Sur.

El prototipo se mueve sobre ruedas de casi 1,5 metros de diámetro, y toda su parte inferior está envuelta en grueso blindaje.

Aparte de Force Protection, las firmas Granite Global Services, Teneral Dynamics y Textron Systems construyen vehículos con diseños parecidos destinados a las operaciones en áreas minadas.

La adaptación de vehículos está costando a la Infantería de Marina unos 100.000 dólares por cada unidad modernizada del "Jeep", llamada "Growler", adaptada para el traslado de estos todoterrenos en la aeronave Osprey V-22, que puede volar como avión o como helicóptero.

En el mercado civil la versión de lujo del "Jeep" cuesta unos 14.450 dólares, y cuando la República Dominicana adquirió vehículos militares parecidos hace cuatro años pagó 33.000 dólares por cada uno.

Según el diario "USA Today", tanto la Infantería de Marina como el contratista, General Dynamics, aseguran que el vehículo está totalmente reacondicionado con nueva tecnología de motores, y que es adecuado para cargarlo en el V-22.

La Infantería de Marina tiene un presupuesto de 296 millones de dólares para la compra de más de 400 "Growler" junto con un mortero francés y su munición. El jeep llevará la pieza de artillería a remolque.

El "Growler" original lo construye la firma American Growler, de Ocala (Florida), en parte con porciones tomadas del "Jeep" M151, y está disponible en varias versiones, incluida una supereconómica de 7.500 dólares.

La versión que General Dymamics produce ahora para la Infantería de Marina tiene muchas mejoras sobre los modelos comerciales y los que se vendieron a la República Dominicana, incluido un motor turbo diesel, frenos de disco y otros sistemas adaptados de vehículos modernos.

Danielle Brian, directora ejecutiva del Proyecto de Supervisión del Gobierno, un grupo sin fines de lucro que estudia los contratos del Pentágono, dijo que "a los contribuyentes se les pasa la cuenta por una compra que hiede, de un vehículo no blindado que no tiene sentido en las misiones actuales donde las tropas encaran emboscadas y minas".