Necesidad de registro de los actos auténticos notariales

Por El Nuevo Diario viernes 28 de diciembre, 2012

A la luz de lo dispuesto por el artículo 1317 del Código Civil dominicano y conforme a nuestro criterio, es Acto Autentico Notarial el acto instrumentado por mandato de la ley por un notario público competente observando las formalidades legales correspondientes.

Como ejemplo de este tipo de acto podemos mencionar el Acto de Estipulaciones y Convenciones instrumentado por un notario público competente a requerimiento de los esposos a fin de divorciarse por su mutuo consentimiento.

El artículo 5 de la vigente Ley No. 2334, sobre Registro de Actos Civiles, Judiciales y Extrajudiciales, de fecha 12 de mayo de 1885, dice así: “En cada oficina de registro se llevarán tres libros: uno para el asiento de los actos civiles que comprende lo que la ley denomina bajo firma privada, los pasados por ante notario, venduteros, intérpretes y demás oficiales públicos sin carácter judicial; otro para asentar los actos judiciales, ya emanen de los tribunales, magistrados jueces, fiscales, alcaldes; ya de los secretarios de los mismos, ya de los alguaciles; y el tercero, para sentar los actos a debe que comprende todos aquellos que en materia de simple policía, correccional, criminal o de oficio pronuncien los tribunales cuando los sentenciados sean insolventes.”

De la lectura del texto legal citado anteriormente se desprende que siempre es necesario registrar en las oficinas de Registro Civil o en los Ayuntamientos correspondiente los actos auténticos notariales, refiriéndose la indicada ley a los mismos al hacer mención de los actos ¨pasados ante notarios.¨

El doctrinario Benjamín Rodríguez Carpio establece en su libro titulado Derecho Notarial: Teoría-Práctica-Legislación Fiscal que: “…tratándose de actos instrumentados por Notarios, el Director de Registro recibirá la matriz u original y efectuará las operaciones de registro… deberá devolver dicho acto al Notario, con la constancia al pie del registro. Incluso, la Ley de Registro dispone que el Director no debe retener el acto que se le entrega para ser registrado más de 24 horas (art. 44). En el caso de los actos instrumentados por los Notarios, eso se explica por la obligación de conservación que tiene este oficial público, de la que tanto hemos hablado. Una vez el acto original le es devuelto registrado, el Notario podrá proceder a expedir copias certificadas de dicho acto.” (Benjamín Rodríguez Carpio; obra citada, Gaceta Judicial, Colección Manuales, Segunda Edición, Editora Corripio,

C. Por A., Junio 2011, Sto. Dgo., R. D.; P. 231).

La Ley No. 301, de Notario, de fecha 18 de junio de 1964, dice en su artículo 44 así: “Los Notarios no podrán expedir copias de ningún acta que deba ser registrada antes de haber cumplido con esa formalidad.” Y en su artículo 50 expresa que: “En todos los casos en que se expidan copias de actas notariales, los Notarios deberán hacer constar el número que le corresponda según las copias ya expedidas, e igual dato hará constar en la escritura original.”

Haciendo alusión a los Actos Auténticos Notariales, la Suprema Corte de Justicia estableció en su sentencia de fecha 14 de septiembre de 2005, B. J. 1138, páginas 118-123 que “…los documentos notariales…” deben “…ser registrados obligatoriamente…”

Como se observa, la ley, la doctrina y la jurisprudencia establecen la necesidad de que los actos auténticos notariales sean siempre registrados (sus originales), debiendo luego los Notarios expedir copias certificadas de los mismos a los interesados, razón por la cual resulta censurable que algunos notarios entreguen a las partes los originales de actos auténticos para ser presentados en oficinas públicas sin haber sido debidamente registrados.

Ahora bien, en los casos en que se presentan los originales de los Actos Auténticos Notariales Registrados, consideramos que por razones prácticas deben ser aceptados como válidos, como si fueran las copias certificadas de los mismos.

*El autor es Abogado Notario Público.