Ni es lo mismo ni es igual

Por Carlos Luis Baron viernes 24 de febrero, 2012

A menos de tres meses de las venideras elecciones presidenciales, el pueblo dominicano en su conjunto, y especialmente la juventud, deben atender y decidir cuidadosamente el trayecto político que hemos de recorrer en el próximo cuatrienio. Por estos motivos, se hace necesaria una ardua tarea de análisis y reflexión que conlleven a una acertada y concienzuda decisión.

Por un lado el pueblo ve de frente a quien una vez lo dirigió y del cual, ha degustado en sus propias papilas, sus mayores aciertos y errores. Con la bandera de la reivindicación en un brazo y con nuevas promesas en otro, pretende ganarse la voluntad popular explotando el desgaste del gobierno y las imprudencias de algunos de sus funcionarios.

Por otro lado el pueblo tiene de frente a un hombre que aunque nunca ha ostentado la primera magistratura del Estado, tiene vasta experiencia en él. Y no solo en asuntos de Estado, sino de algo un poquito más complejo y complicado, de política. Danilo Medina es un hombre pragmático y decidido, en varias ocasiones he disentido de algunas de sus posiciones y conceptos, pero siempre sabiendo – y respetándolo por eso – que si ha planteado esas posiciones es porque cree firmemente en ellas y no por conveniencia ni populismo. Entiendo que Danilo Medina tiene una chispa política que aun no termina por explotar y quizás, con ayuda de la providencia y en recompensa por su conducta, esfuerzo y trabajo, este pueda ser el momento que ha estado esperando.

Queremos hacer énfasis en que, si bien es cierto de que Danilo Medina en si mismo no representa un cambio de partido en el gobierno, no es menos cierto que si representa un cambio de metodología direccional del Estado e ideología política. El presidente Leonel Fernandez magistralmente en los últimos ocho años se ha encargado de cavar la zapata donde actualmente planea construir su gobierno Danilo Medina.

Muchos no entienden este planteamiento, por la desfiguración política del “Leonelismo” que han querido tergiversarlo como una filosofía deísta y exclusiva de Leonel en que “solo El”, cuando inteligentemente Leonel ha trabajado para crear todo lo contrario. Ha creado una maquinaria política-electoral prácticamente olímpica y avasallante que le asegura la preeminencia del PLD por muchos años en el escenario político dominicano. Por esta razón es que el triunfo de Danilo Medina en las elecciones se reflejará directamente como un triunfo de Leonel y su dirección del PLD.

Por esto no se debe dudar de la determinación del PLD en retener el poder, de ahí las oportunas declaraciones del Lic. Danilo Medina, cuando advierte a sus seguidores de no emborracharse de triunfalismo por los resultados de las encuestas y les exhorta a continuar trabajando incansablemente para asegurar la victoria. Danilo no es lo mismo ni es igual, es un modelo más social e inclusivo, un modelo que sin la conducción estratégica y cuidadosa del Dr. Leonel Fernandez no habría forma de que pudiera implementarlo. Por eso Danilo es el primer beneficiario de los gobiernos del Dr. Fernandez, porque gracias a su obra es que Danilo tiene la oportunidad de implementar todas las ideas y propuestas que desea desarrollar.