Ni los derechos de los niños se respetan en nuestro País

Por Carlos Luis Baron miércoles 22 de febrero, 2012

Es inconcebible, pero muy lamentablelo que se esta atravesando en nuestro saqueado, maltratado y querido País. Noha sido in albis o para que ciertas personas me entiendan, por ignorancia, y desconocimientos,que miembros de la policía, atropellaran de esa forma a un infante, montándolaen la parte trasera de una camioneta junto a su padre y que ha copado larepulsa de los ciudadanos Dominicanos.

Estamos viviendo momentosinesperados, aunque imaginarios, por un presidente que ha adquirido todos lospoderes del estado (Justicia, Congreso, Tribunal Electoral, parte de lasFuerzas Armadas, parte de la policía nacional y también parte de los Serviciosde Inteligencias) y se atropella de talmanera a un pueblo. Están en el gobierno y tienen los poderes, pero elverdadero poder lo da y, lo quita el pueblo, pero tratan de no reconocerlo.

Se esta apretando demasiado y, lapaciencia esta calmada, por estar en las proximidades de unas eleccionesnacionales, de las cuales se espera unverdadero cambio, por los escándalos de sus dirigentes, de funcionarios de ungobierno que ignoran por conveniencialos reclamos del pueblo, con respecto a la violación a sus leyes, la corrupciónimperante, a los derroches y losabusos que se cometen, pero contra delos humildes.

Ver lo que estamos atravesando ennuestro País, donde las garantías se están coartando, donde la inseguridad nosmantiene con los nervios de puntas, donde la alimentación no esta aseguradapara los infelices; por el saqueos constantes del erario público y notamos a una justicia totalmenteindiferente, ante hechos palpables eincontrolables, de ciertas personalidades, que ya no es miedo que nos da, sinohorror.

Tenemos que mantener la luchar,porque nuestra república haga una reingeniería de arriba hasta abajo, donde laverdadera democracia este representada como debe ser, en le pueblo. Que ese pueblo estesiempre pendiente de sus gobernantes, que si lo hace bien apoyarlo y si lo hacemal cambiarlo, por encima de quién sea y tenga los poderes que tenga.

Ha sido un atentado contra laniñez dominicana este hecho ocurrido recientemente, y me no me gustaría volvera observar jamás otro caso de esta naturaleza. Tampoco quiero que losinstitutos castrenses, sigan vulnerando la libertad de los ciudadanos, simplementepor no estar de acuerdo con las políticas públicas de los gobiernos, pordiferir y protestar, acogiéndose a un derecho ciudadano, como los atropellos deestos últimos días, con ciertos periodistas y medios, gobierne el partido quesea.

“El poder lo da el pueblo, peroasí mismo lo quita, a quienes por tenerlo atropellan y se creen inmortales, sindarse cuenta que todos tenemos un destino común”.