No castigar a niños que se hacen “pipi” en la cama

Por Carlos Luis Baron domingo 10 de junio, 2012

El hecho de que un niño se haga pipi en la cama, no justifica jamás una acción de castigo física. Mucho menos un correctivo que implique maltratos psicológicos que marquen emocionalmente.

Hacer pipi en la cama, llamada incontinencia urinaria, o conocida en el campo de la psicología como enuresis, es un problema muy común.

Es normal que algunos niños(as) mojen la cama hasta los seis años. La mayoría de los niños que mojan la cama tienen la vejiga pequeña. Sus vejigas no pueden contener toda la orina que se forma en la noche como consecuencia de ingesta de líquidos.

La mayoría de los niños(as) que mojan la cama tienen riñones saludables. No tienen problemas emocionales. Es importante ayudarlos de la manera correcta, sino, pueden tener problemas emocionales serios al optar por lesionarse física y psicológicamente.

Los niños(as) que se hacen pipi en la cama, por lo regular, dejan de hacerlo entre los 6 y los 10 años. Incluso sin ayuda, los niños(as) lo superan en algún momento. Los casos que suelen ir más allá del tiempo que indicamos, entonces ameritan a apoyo médico y psicológico.

Es importante ayudar al niño(a) a que deje de hacerlo sin que se sienta mal consigo mismo. Para lograr eso, se deben seguir las siguientes recomendaciones:

Ayude a que el niño se levante a orinar durante la noche. Para que sea fácil para él llegar al baño, deje una luz encendida en el baño. Si el baño está lejos, ponga un orinal (bacinilla) en su cuarto.

Es importante que el niño líquido suficiente en la mañana y temprano en la tarde. El dejar que el niño beba mucho liquido (agua, jugo o chocolate) 2 horas antes de acostarse contribuye a que moje la cama.

Asegúrese de que el niño orine antes de acostarse y es importante que no le ponga pañales o calzoncillos, en todo caso es más importante proteger la cuna o la cama con un cubre colchón de plástico. Los pañales provocan irritación en la piel del niño, y si es un niño que está entrando casi a los 10 años, nunca verá con buenos ojos que se le ponga pañales.

Siempre que el niño(a) se levante seco, en las mañanas, felicítelo y motívelo para que siga así. No es saludable emocionalmente que se le reproche. Déjele saber que usted entiende la situación y que es pasajera.

Cuando el niño(a) cumpla 6 años y siga orinándose en la cama, usted puede hacer otras cosas más para ayudarle, como por ejemplo:

Indicarle al niño que se despierte sólo y que aprenda a despertarse en la noche. Póngalo a hacer ejercicios de simulacros (prácticas) a la hora de dormir. Los ejercicios pueden ser: acostarse en la cama con los ojos cerrados. Pídale que actúe como si fuera la mitad de la noche, como si su vejiga estuviera llena y tuvieras que ir al baño.

Que se comporte como si tu vejiga tratara de despertarte. Actúa como si la vejiga dijera “levántate antes de que sea tarde”. Luego corre al baño y que vacíe la vejiga. Recuérdate de levantarte de la misma manera durante la noche.

El castigo nunca servirá para evitar que el niño(a) deje de orinarse en la cama. Lo mejor es poner en marcha un plan que contenga las sugerencias antes mencionadas; dar apoyo emocional, para que la confianza en él sea la que gane terreno y el hacerse pipi en la cama sea superado.