No es como se comienza…

Por Carlos Luis Baron domingo 6 de mayo, 2012

El máximo galardón que un pueblo puede concederle a uno de sus iguales, es votar democráticamente en un torneo electoral y convertirlo en Presidente de la República. Es el más alto honor que se le puede brindar a un ciudadano.

En nuestra historia republicana, como es natural, son muy pocos los que han merecido esa distinción. Pertenecer a un selecto grupo donde aparecen Ulises Francisco Espaillat, Gregorio Luperón, Fernando Arturo de Meriño, Juan Bosch, entre otros grandes patriotas, debe henchir nuestro pecho de orgullo.

El Ingeniero Rafael Hipólito Mejía Domínguez ha recibido ese honor. Fue Presidente Constitucional de la República Dominicana en el periodo 2000/2004. Su carrera como servidor público y político, comenzó a la temprana edad de 24 años cuando fue nombrado como Sub Secretario de Agricultura y encargado del Instituto del Tabaco. Fue Secretario de Agricultura en el gobierno de Don Antonio Guzmán.

Compañero de boleta, como candidato vice presidencial del Dr. José Francisco Peña Gómez en las elecciones del año 1990.

Como podemos ver en esta breve reseña, la carrera política del Ing. Mejía ha sido sumamente exitosa. Ha alcanzado lugares donde la mayoría de dominicanos ni soñaríamos llegar. Ha logrado escalar la cima del éxito desde diferentes vertientes. Mantenerse en la cúspide de ese éxito debería ser su meta final.

Hoy, el ing. Hipólito Mejía tiene ante si ese reto, mantenerse en esa cumbre o rodar cuesta abajo por las laderas de la historia rumbo al zafacón de la misma. En la última aparición en la televisión nacional e internacional el ex Presidente Mejía, dijo lo siguiente; “Mi sincero deseo es que esta contienda electoral nos una, como la gran familia que somos, antes de dividirnos como enemigos o adversarios irreconciliables” Sin embargo más adelante dice; que las conquistas democráticas e institucionales alcanzadas por el pueblo dominicano están amenazadas en las elecciones del próximo 20 de Mayo.

Esta última declaración, unida a otras emitidas por altos dirigentes de su partido en el sentido de reventar, matar, coger las armas o hacer lo que se tenga que hacer para defender el voto de quienes le siguen, no contribuyen a unirnos como la gran familia que somos. A una contienda, de cualquier tipo, se va a perder o a ganar.

El 16 de Mayo del año 2000, el Lic. Danilo Medina, aun con todo el derecho de ir a una segunda vuelta, pues ninguno de los participantes alcanzó el 50% más uno de los votos validos emitidos, como dice la ley electoral, gallardamente concedió el triunfo, Este gesto todavía hoy se recuerda como un acto de hombría y de nobleza. Lic. Mejía, el próximo 20 de Mayo, el pueblo va a elegir a quienes van a tomar las riendas en la conducción de los destinos de esta Nación, si el pueblo opta por no darle una segunda oportunidad, actúe usted también con gallardía.

No se lleve de las voces que le piden desconocer esos resultados con actos violentos. La misma ley facilita los medios para impugnaciones, ya sea en los recintos electorales, en la Junta Central Electoral o en el Tribunal Superior Electoral.

Si usted considera necesario una revisión del proceso, esos son los canales a usar Hay que mostrar sencillez en el triunfo y humildad en la derrota. Los pueblos tienden a perdonar a los mansos pero a castigar con dureza a los soberbios.