No, Pruebas Nacionales

Por Carlos Luis Baron lunes 16 de julio, 2012

La lucha para los próximos ocho años, para cerrar esta década, debe ser por una modernización de la educación, elevando a nivel de compromiso nacional la tarea contra el analfabetismo, eliminando a los profesores incapaces, cerrando los sindicatos de burocracia hipertrofiada, echando al zafacón las Pruebas Nacionales, y nacionalizando el desayuno escolar.

La educación dominicana experimenta un regresionismo. Va para atrás, y nadie la detiene en esa marcha acelarada hacia tener en un futuro un país de analfabetos. Las pruebas Nacionales así lo demuestran.

En las escuelas y colegios pobres y de nivel medio, solo se garantiza que los jóvenes no van a poder entrar al sistema productivo, por sus fallas garafales educativas. Más de la mitad de los que presentaron exámenes en las Pruebas Nacionales reprobaron.

Estamos dejando el camino abierto a las élites. Los colegios de primera tienen programas de enseñanza efectivos, a veces en base a dos o tres idiomas, y sus alumnos cualifican para entrar en cualquier universidad norteamericana, o del mundo.

Nos empantanamos en una lucha por el cuatro por ciento del Presupuesto Nacional para la educación, para hacer más ricos a los libreros, y dejar con los mismos niveles de conocimiento a las chusmas. Peor, el que no avanza, retrocede.

Pocos logros se han obtenido en la lucha contra el analfabetismo, donde las clases nocturnas para los obreros que no saben leer ni escribir prácticamente desaparecieron. Estamso a la sombra de la ignorancia, siguiendo patrones impuestos por organismos internacionales, y dando culto a la ignorancia.

Una burocracia sindical hace que los maestros defiendan no los programas de enseñanza, sino la carrera administrativa, para mantenerse como sánganos a las costillas del Estado, mientras surge la sombra de la corrupción por esos lares.

De nuevo lo pedimos. Se deben suspender las Pruebas Nacionales. Se gastan muchos millones de pesos, sólo para que nos digan lo que sabemos, que las nuevas generaciones son brutas, y los maestros no le están enseñando.

La mitad de los que participaron en las Pruebas Nacionales se quemaron. Ahora hay que darles una gracia para que traten de pasar. Sino, deberán repetir los cursos.

Lo mejor es destinar el dinero de las Pruebas Nacionales a fortalezar la educación, desde la primaria hasta el bachillerato. Para un examen innecesario, no podemos invertir tantos fondos.

Tenemos años pidiendo la elminaciòn de las Pruebas Nacionales, pero al parecer estamos solos en el camino. Es un bocado demasiado grande, si se aprueba el cuatro por ciento del presupuesto para la educación.

Somos una voz en el desierto, pero seguimos firmes en que no se puede continuar con las pruebas nacionales. A eliminarlas.