No sólo en dominicana la política se estrena en un “teatro de esquina”

Por Carlos Luis Baron viernes 17 de febrero, 2012

En el año en curso, no sólo se celebrarán elecciones presidenciales en la República Dominicana. El 6 de noviembre, Estados Unidos celebrará sus elecciones para escoger un nuevo presidente. Aquí, la campaña política está que arde. Por el lado demócrata, el presidente Barack Obama será el candidato indiscutido, buscando una reelección que costará mucho esfuerzo; esto debido a la crisis económica que afecta a su nación. Por otro lado, el partido republicano está enfrascado en primerias para elegir su candidato, mismas que se han tornado pintorescas por los ataques intra-partidistas y la denominada “campaña sucia”, así como por los sorpresivos cambios de favorito para alcanzar la nominación.

Y son precisamente las primarias republicanas que han encendido el clima electoral. Una “carrera” que ahora enfrenta a cuatro pre-candidatos inició con ocho, siendo Michelle Bachmann la favorita a inicios del 2011. Bachmann, a la postre, suspendió su campaña luego de perder de forma abrumadora en la primera contienda interna. Lo mismo sucedió con Herman Cain y Rick Perry, ambos pre-candidatos que sorpresivamente y, en un momento determinado, encabezaban las encuestas de su partido, pero que no mantuvieron la efervescencia y sucumbieron ante sus rivales. De su lado y aunque todavía en la contienda, Newt Gingrich vio pasar su minuto de fama a la cabeza en las encuestas, y al día de hoy se sitúa tercero ante el electorado republicano a nivel nacional.

Pero hoy por hoy, el inesperado repunte en las encuestas de Rick Santorum ha tomado a todo el mundo por sorpresa. Su avance no ha quedado sólo en números: hace una semana y media barrió las primarias republicanas en los Estados de Colorado, Missouri y Minnesota, algo considerado imposible para un candidato que estaba situado en “la cola”. Y la sorpresa no termina allí, especialmente porque Mitt Romney, un empresario cuya única experiencia gubernamental ha sido como gobernador de Massachusetts (período 2002-2006), ha pasado de ser el favorito perenne a nadar con el agua al cuello. Aunque Romney lidera varias encuestas y cuenta con una capital interminable, Santorum está cerrando el cerco y de qué manera.

¿Por qué tantos cambios en el favoritismo del electorado republicano? La respuesta es sencilla. Mitt Romney no ha logrado calar en las bases de su partido. Su candidatura posee apoyo, pero el núcleo conservador republicano aun no está convencido de su “conservadurismo”. En cambio, Rick Santorum se ha montado en la ola conservadora – la misma que llevó a Newt Gingrich a liderar las encuestas hace mes y medio – radicalizando hacia la derecha su posición en temas de salud, empleos, servicios sociales entre otros. Además, Santorum ha ido desarrollando afinidad con los electores evangelistas de su partido, sub-grupo que está apoyándole de forma determinante.

El problema de tantos “favoritos efímeros” en el partido republicano es el resultado directo de la falta de identidad del partido en función de sus pre-candidatos. Esa falta de identidad no tiene su génesis en la línea ideológica o estructural del partido, sino en la falta de un líder que arengue a las masas, logrando abarcar el “paquete completo” que un candidato presidencial del partido republicano debe tener. Es más, la inseguridad de perfil de los pre-candidatos ha llevado a la utilización de la campaña sucia como método táctico para atacar al rival. En muchas ocasiones, poco ha faltado para que se hagan piquetes a los ojos durante debates televisados. La retórica ha caído muy bajo, al punto que analistas republicanos temen que estas estrategias ensucien por completo al eventual nominado a la presidencia, lo que serviría de plataforma para una contienda electoral cómoda para Barack Obama. Lo cierto es que aún quedan interrogantes en el ambiente político norteamericano.

Y yo me pregunto: ¿Podrá el dinero de Mitt Romney comprar suficientes anuncios para persuadir al electorado? ¿Logrará convencer a los conservadores de que él es uno de ellos? O por el contrario, ¿terminará Santorum arrancándole la nominación a Romney utilizando a conservadores y evangelistas? ¿Es Santorum otro sabor del mes, cuajando de manera efímera para luego disolverse como la espuma? ¿Está Newt Gingrich sin posibilidades de recalibrar su candidatura y hacerse del voto conversador, mismo que ha perdido – al menos momentáneamente – ante Santorum? Preguntas que sólo el mes de Marzo logrará responder.

Y, finalmente, ¿Les sucederá a los republicanos como al PRD, quienes pregonan unidad tras sus primarias, pero dan indicios de división a escasos meses de las elecciones? No sólo en dominicana la política se estrena en un “teatro de esquina”.