No todo lo que brilla es oro

Por Carlos Luis Baron domingo 29 de julio, 2012

El gobierno dominicano ha ofrecido premiar con alrededor de US$250,000 (doscientos cincuenta mil dólares) a los atletas dominicanos que ganen medallas de oro en los juegos olímpicos de Londres, Inglaterra.

Asimismo, premiará con US$150,000 y US$100,000 a los que consigan plata y bronce respectivamente. Con estos pagos, premios, incentivos o como quieran llamarlos, nos convertiremos en la nación del mundo, así es, ¡del mundo!, que gratificará a sus medallistas con la mayor cantidad de dinero en efectivo.

Para que se tenga una idea de esta magnanimidad gubernamental, un atleta dominicano que gane una medalla de bronce, leyeron correctamente, ¡de bronce!, recibirá cuatro veces más dinero que un gringo que gane medalla de oro.

Al leer la noticia anunciando tan jugosas recompensas, creímos haber leído mal o que en la redacción de la misma a alguien se le había escapado unos cuantos ceros a la derecha. Pero no, la noticia estaba muy bien redactada, pues era exactamente igual en diferentes medios de comunicación escrita, así como en radio y televisión.

Bajo ninguna circunstancia estamos en desacuerdo con motivar a nuestros embajadores deportivos, principalmente en eventos de esta naturaleza, pero creemos que hay otros medios para estimular el rendimiento de nuestros atletas.

Es muy posible que el millón de pesos que le toque a una voleibolista, para poner un ejemplo, vaya a parar, inmediatamente, a la caja registradora de un dealer de autos. Lo cual no es una buena inversión. Por el contrario si a ese atleta, en vez de darle dinero, se le garantiza su educación técnica, universitaria o su postgrado si ya es profesional, con dieta y transporte incluidos, se le enseñaría a pescar y no se le estaría regalando un pescado.

Otra forma sería, ayudarlos a emprender una pequeña empresa ofreciéndoles, no solo ayuda económica sino también técnica. Con doscientos cincuenta mil dólares o diez millones de pesos, se podrían construir, en terrenos del Estado, 5 invernaderos de 5000 Mts. c/u que servirían para que cinco familias dominicanas, que bien pudieran ser las de esos mismos atletas y varios vecinos se ganen el sustento diario y puedan ahorrar algún dinero, a la vez que producirían alimentos para la población dominicana.

Pero, como ya el ofrecimiento está hecho, deseamos de todo corazón que este gobierno termine erogando RD$350,000,000 para nuestros atletas, pues eso significaría que cada uno de los treinta y cinco representantes deportivos nuestros ganó una presea de oro, ya que ésta, aparte de su valor simbólico, no sirve, como dice el Periodista José La Luz, ni para empeñarla en una compraventa de Villa Con.

Esperamos que el próximo gobierno, no ponga toda su carne en un solo asadero, en un único evento y que ese dinero se invierta no solamente en la preparación física de nuestros jóvenes atletas, sino también en su formación académica.

En las olimpiadas de la vida cotidiana es absolutamente necesario ganar medallas, esa inversión es, definitivamente, mucho más efectiva y duradera.