Nuestro reencuentro con el congresista, Diputado Dr. Carlos Terrero

Por Carlos Luis Baron martes 11 de diciembre, 2012

La Dialéctica se define como: “El estudio de las contradicciones, surgidas en la esencia misma de los objetos”, es decir que, a medida que los cuerpos se desarrollan, estas contradicciones producen cambios significativos en ellos, así mismo en el desenvolvimiento de las actividades políticas, sociales y económicas, surgen cambios, que tarde o temprano, sus consecuencias surgen a flote como la espuma en el agua, de ahí que los seres vivos, en el proceso Dialéctico que van sufriendo, son pasibles de cambios.

En el proceso político dominicano se producen situaciones que hacen que los hombres y mujeres que actúan de una forma directa o indirecta en los acontecimientos que se derivan del mismo proceso, surgen contradicciones que son la consecuencia lógica de esos cambios dialécticos. Las contradicciones surgidas en el senos de las organizaciones políticas, sociales y económicas, son contradicciones a las cuales se les debe dar el tratamiento correcto, pues son contradicciones que se resuelven mediante las discusión y la persuasión, de ahí que dichas contradicciones son calificadas como “No Antagónicas”, a este tipo de eventualidad hay que darle un tratamiento correcto, pues si se les confunde con las contradicciones antagónicas, pueden derivar en acontecimientos negativos para el proceso Dialéctico.

Para que nuestros lectores tengan una idea clara de lo que decimos, vamos a decir, que las contradicciones Antagónicas, son las que se dan entre dos clases sociales diferentes, es decir, entre el Proletariado y La Burguesía; este tipo de contradicciones solo se resuelven mediante la violencia revolucionaria. Por otro lado, las contradicciones No Antagónicas, son aquellas que surgen en el seno del pueblo, en el seno de las organizaciones y grupos ideológicamente identificados iguales, este tipo de contradicciones se resuelven mediante la discusión y la persuasión.

Las contradicciones surgidas entre el Diputado Dr. Carlos Terrero y Nosotros, se pueden calificar con diferencias de forma, no de fondo, es decir que hubo ciertas diferencias en la forma de realizar algunos trabajos, pero que en el fondo estamos identificados con los mismos objetivos, que son luchar por las reivindicaciones que necesitan nuestro pueblo y además, continuar el adecentamiento y el rescate de lo que es la figura de un verdadero representante del pueblo en el Congreso Nacional.

La visión que hemos tenido de lo que debe ser el trabajo de un congresista en la Republica Dominicana, va mas allá de simples intereses personales, aunque muchos nos califican de soñadores, estamos seguros que el Dr. Carlos Terrero, es la excepción de la regla, por cuanto hemos confiado en que de verdad este, con la investidura que el pueblo le ha confiado, representa los intereses de los desposeídos. Pero no vemos esa representación en función de una fundita o un aporte económico, nuestra visión va mas allá del congreso nacional, por lo que consideramos que nuestro pueblo tiene en el Diputado Carlos Terrero, un potencial candidato, para cualquier cargo, tanto dentro como fuera del P.R.D., pues para desarrollar una organización como el Partido Revolucionario Dominicano, y mantener el estatus de organización de masas y con proyecciones de poder, hay que pensar en dirigentes y lideres como el Dr. Terrero, quien ha sabido desarrollar un liderazgo potencial y carismático, mediante el cual ha sabido ganarse la confianza de sus mas aguerridos opositores,

Hemos subsanado nuestras contradicciones con el Diputado, Dr. Terrero, porque consideramos, que en la situación en que se encuentra el partido blanco y dando fiel cumplimiento a las posiciones planteadas por el presidente Institucional del P.R.D., Ing. Miguel Vargas Maldonado, hay que renovar el Partido y para lograr esa renovación, hay que pensar en el liderazgo emergente y en una figura que ha presentado un potencial discurso de identificación con las grandes masas populares, con el partido y con el pueblo en general. Por eso, seguimos insistiendo y planteando los principios filosóficos interpretados en la siguiente Frase: “Debemos Insistir en lo que Nos Une y Prescindir de lo que nos divide”.

Hasta La Victoria Siempre.