Nueva York: Cinco razones por la que fue derrotado el PRD

Por Carlos Luis Baron viernes 1 de junio, 2012

Sin pretender hacer leña del árbol caído, ni mucho menos justificar o buscar un único culpable de la "Debacle" perredeísta en las pasadas elecciones celebradas en la República Dominicana, peco de osado y me arriesgo a señalar, cinco (5) razones, por las que el Partido Revolucionario Dominicano, (PRD), sufrió un revés más en la citada contienda electoral.

La primera y más fundamental razón de la derrota el partido del " jacho Apagao" fue, el desinterés del presidente "Bicharraco" del PRD, Miguel Vargas Maldonado, que con o sin raciocinio, asumido por este "canijo político" con una actitud de desgano, puso hasta al más incauto, a padecer de inapetencia al voto.

SEGUNDA RAZÓN: Los desatinos cometidos por el candidato, Hipólito Mejía Domínguez, en cada intervención que sostenía con los medios de prensa y comunicación, así como las indigentes propuestas de gobierno que no llenaban las expectativas de la mayoría de los electores.

TERCERA RAZÓN: La presunción (confianza), de la que estaban revestidos, todos y cada uno de los, Dirigentes, Militantes y Simpatizantes del PRD, arribando al extremo de, repartirse los cargos y seleccionar hasta sus guarda espalda, sin haber obtenido el triunfo en la contienda electoral.

CUARTA RAZÓN: No se percataron a tiempo del dislocamiento que tenían los padrones de votantes, en ninguna de las demarcaciones, cuando quisieron extirpar el cáncer, ya el paciente estaba Desahuciado.

QUINTA RAZÓN: Basaron la campaña, solo en atacar al contrario ( PLD) por un solo "flanco" (Feliz Bautista), mientras ellos embestían con una férrea operación mediática y aprovechaban cada traspiés incurrido por el candidato Mejía.

Todo esto, acompañado de otros ingredientes que estaban a favor del partido en el gobierno influyeron en una derrota que, si usted amigo lector se pone a pensar en cuantos puntos de ventajas tenia Hipólito después de la convención y antes de ser proclamado Danilo medica Candidato, no se imaginaría que esa derrota vendría en la forma que ya todos conocemos.