Nuevas denuncias alcanzan directamente a Lula y a su familia

Por domingo 11 de septiembre, 2005

Brasilia, (EFE).- El Partido de los Trabajadores (PT) usó dinero de los fondos públicos dados a las formaciones políticas para pagar viajes de familiares del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, según denunció hoy el diario "O Estado de Sao Paulo".

En medio de esta nueva denuncia, hoy el diario "Folha de Sao Paulo" publica una entrevista con el vicepresidente José Alencar, en la que se reaviva el tema de la posible destitución de Lula por asuntos de corrupción.

Alencar dijo que no cree que el jefe de Estado pueda ser destituido por corrupción, renueva su fidelidad al presidente, pero aclara que, si se llegase a ese extremo, estará "listo para asumir" el cargo.

Según la denuncia de "O Estado", los hijos de Lula y sus familiares, así como la esposa y una hija del ministro de Hacienda, Antonio Palocci, hicieron varios viajes entre Sao Paulo y Brasilia pagados por el PT, con los llamados "fondos partidarios".

Esos fondos corresponden al dinero que el Estado es obligado a entregar a los partidos políticos para sus campañas y, por ley, no pueden ser usados para otros fines.

"O Estado" sostiene que los viajes fueron entre diciembre de 2002 y enero de 2003, en plena transición entre el gobierno de Fernando Henrique Cardoso y el de Lula, que asumió la presidencia el 1 de enero de 2003.

El diario publica además unas copias de documentos sobre el caso obtenidas en archivos oficiales y correspondientes a las cuentas del PT en 2003, que aún están siendo examinadas por las autoridades electorales.

Desde hace casi cuatro meses, cuando comenzaron a relucir los escándalos de corrupción en torno al PT y al Gobierno, sectores de oposición alientan la posibilidad de llevar a Lula a un juicio con fines de destitución, por irregularidades en su campaña electoral y otros asuntos denunciados sobre su gestión presidencial.

En opinión de Alencar, los escándalos afectan solamente al PT y a otros partidos, y Lula está completamente desvinculado de ellos.

"Creo que Lula es una víctima del desastre de su partido", dijo Alencar a "Folha de Sao Paulo".

El vicepresidente añadió que "el PT es el gran responsable de todo esto" y arrastró a otros partidos en sus corruptelas.

Uno de las formaciones inmersas en los escándalos es el Partido Liberal (PL), al que Alencar renunció la semana pasada porque, según dijo, se sentía "contrariado con todo este cuadro, con esta crisis política brutal, que afecta a todos los que están en la vida pública".

Alencar admitió su deseo de ser presidente de Brasil, un sueño que "todo hombre público tiene", pero aclaró que no moverá un dedo contra Lula para hacer realidad ese objetivo, en su condición de primero en la línea de sucesión.

"Me gustaría (ser presidente) pero como resultado de una elección y no haría nada para perjudicar al presidente Lula", a quien admite que le debe fidelidad y pretende ayudar a "recuperar su prestigio y concluir su gobierno", declaró.

Alencar admitió que hay quien le ha sugerido que apoye un juicio contra Lula, pero insiste en que "sinceramente, nunca haría eso".

No obstante, declaró que "si eso sucede (la destitución), independientemente de mi voluntad, no renunciaré al cumplimiento de mi deber ni a mis derechos" y asumirá la presidencia, una situación para la que está "completamente listo".

En ese caso extremo, hasta adelantó alguno de sus planes: "Cambio la política monetaria", dijo en alusión a una de sus diferencias con Lula, cuyo gobierno que mantiene unas altísimas tasas de interés para garantizar el control de la inflación. EFE