Nuevas medidas en aeropuertos afrontan oposición en el Congreso

Por viernes 2 de diciembre, 2005

Washington, 2 dic (EFE).- El nuevo plan de seguridad en los aeropuertos que Estados Unidos presentado oficialmente hoy, que prevé mayores controles al azar, afronta una importante oposición en el Congreso.

Después de que el director de la Administración para la Seguridad en el Transporte (TSA), Kip Hawley, describiera las nuevas medidas, varios diputados demócratas anunciaron la presentación de un proyecto de ley "para preservar las actuales prohibiciones".

Ed Markey y Joseph Crowly, congresistas demócratas por Massachusetts y Nueva York, respectivamente, subrayaron que la nueva propuesta "está pidiendo al próximo Mohamed Atta que pase de usar cuchillas a tijeras como armas en los aviones".

Pero las críticas también llegaron de las propias filas republicanas.

Así, la senadora por Texas Kay Bailey Hutchison, ha enviado una carta a Hawley en la que opina que los cambios, "pueden minar los avances en materia de seguridad realizados desde los atentados".

El sindicato de azafatas de la aerolínea Southwest mostró también su "indignación", y su presidente, Thom McDaniel, aseguró que "no hay nadie que no lo esté".

En una conferencia de prensa, celebrada hoy en Washington, Hawley anunció que las nuevas medidas en los aeropuertos estadounidenses se implantarán a partir del próximo 22 de diciembre.

Las mismas prevén la posibilidad de subir a bordo herramientas y tijeras pequeñas, la realización de controles exhaustivos al azar y registros de cuerpo entero.

Entre los objetos que ya no estará prohibido llevar en el equipaje de mano se encuentran pequeñas tijeras de manicura y herramientas como destornilladores, llaves inglesas y pinzas de menos de diez centímetros.

En la conferencia de prensa, Hawley aseguró que los cambios forman parte de "un esfuerzo más amplio dirigido a que aquellas personas que realizan los chequeos, dediquen mayor tiempo a buscar explosivos antes que objetos pequeños que tampoco representan una gran amenaza".

"Es primordial para la seguridad en nuestra aviación que los terroristas no sepan con seguridad a qué procedimientos de revisión van a ser sometidos", dijo Hawley.

Además añadió que "con la introducción del factor de la imposibilidad de predecir nuestros procedimientos y eliminando objetos de amenaza baja, podemos centrarnos mejor en frenar a las personas que nos quieren hacer daño".

Pero la oposición al plan no sólo ha llegado del Congreso, si no de los familiares de algunas de las víctimas de los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Justin Green, abogado de las familias de tres azafatas que murieron en el vuelo de American Airlines número 11 que se estrelló contra las Torres Gemelas, dijo que los familiares "están escandalizados con las medidas".

Los apoyos a las medidas, sin embargo, han llegado de gran parte de las propias aerolíneas y de la Asociación de Pilotos de Aviación, el mayor sindicato de pilotos.

Según la asociación, "los pilotos piensan que es más importante centrarse en los pasajeros antes que en lo que llevan encima".

"Una navaja suiza en el maletín de un pasajero que viaja con frecuencia, siempre va a ser una herramienta. Un bolígrafo en manos de un terrorista será un arma", dijo.

Por su parte, el diputado republicano por Florida John Mica, presidente del subcomité de Aviación de la Cámara de Representantes, recordó que ahora los aviones llevan cabinas a prueba de bala, agentes aéreos ("air marshals", en inglés) a bordo y pilotos armados.

El personal de la TSA ha confiscado este año en los aeropuertos, 12,6 millones de objetos prohibidos, entre ellos tres millones de objetos punzantes.

Una ley aprobada en EEUU tras el 11-S prohibía a los pasajeros subir a bordo objetos punzantes como tijeras, herramientas, cuchillas de afeitar o cortauñas por temor a que fueran usados como armas contra la tripulación.

Los cambios anunciados hoy por la TSA son los más significativos desde los atentados del 2001. EFE