Obispo anglicano critica actitud del Vaticano hacia homosexuales

Por domingo 6 de noviembre, 2005

Londres,(EFE).- El primer obispo de la Iglesia anglicana que se ha declarado abiertamente homosexual ha calificado de "vil" la prohibición vaticana de la ordenación de sacerdotes con esa inclinación.

En un discurso pronunciado anoche en un templo anglicano de Londres, el obispo Gene Robinson, de New Hampshire (EE.UU), dijo que por esto, muchos jóvenes católicos están pasándose a los anglicanos.

"El papa Ratzinger (Benedicto XVI) es lo mejor que le ha podido pasar a la Iglesia episcopaliana (anglicana)", declaró Robinson, según informa hoy la BBC.

"Considero una vileza que crean que van a acabar con el escándalo de los abusos de niños echando a los homosexuales de los seminarios. Es un acto de violencia al que hay que hacer frente", agregó el obispo.

La consagración de Robinson, que vive con su pareja, como obispo en Estados Unidos no ha estado exenta de polémica, y amenaza con provocar un cisma en la propia comunidad anglicana, cuyos sectores más conservadores siguen exigiendo el celibato de los sacerdotes homosexuales.

El obispo estadounidense ha predicho, sin embargo, que es sólo una cuestión de tiempo antes de que las iglesias anglicanas de todo el mundo acojan en su seno a sacerdotes y obispos homosexuales.

Robinson, consagrado hace dos años titular de la diócesis anglicana de New Hampshire, en Estados Unidos, se encuentra en Gran Bretaña para asistir a los actos organizados por un grupo de presión cristiano favorable a un cambio de actitud hacia los homosexuales en la Iglesia.

El jueves, Robinson mantuvo una entrevista de dos horas con el arzobispo de Canterbury, Rowan Williams, primado de la Iglesia Anglicana de Inglaterra y Gales, con quien trató de la crisis actual.

Williams, con fama de liberal, ha mostrado cierta comprensión hacia los homosexuales en la Iglesia, lo que no impide que se haya ratificado en la posición oficial según la cual los clérigos con esa orientación sexual deben mantenerse célibes. EFE