Obispo auxiliar de Santiago pide a Virgen de la Altagracia interceda por la ola de violencia

Por admin lunes 21 de enero, 2008

Santiago, 21 de enero 2008.- El Obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Santiago, imploró a la Virgen de La Altagracia que interceda para frenar la violencia que sacude al país, por los difuntos que han sido víctima de este flagelo, y para que ilumine a gente a luchar por una sociedad nueva, justa, solidaria, donde predomine la paz, el amor y la tranquilidad en cada uno de los hogares.

Plinio Reynoso, asegura que en la República Dominicana, la violencia está repuntando, pidiendo a la Madre Espiritual, la Virgen de La Altagracia que en su Día, derrame bendiciones a cada uno de los hombres y mujeres que habitan esta nación.

Pidió a la Virgen de La Altagracia, mirar con amor a nuestro pueblo, que interceda por nuestra gente, por todas las víctimas de la violencia, por los difundos que han caído por efecto de este flagelo y por todas las gentes que hoy viven sin hogar, tras las crecidas del río Yaque del Norte, cuyas casas fueron arrasadas a causa de fenómenos naturales.

Aboga, para que halla un mundo justo, nuevo, donde reine la paz, el amor, la justicia y la concodia, ya que la República Dominicana está aún envuelta en el dolor y el luto por la cantidad de personas que murieron ahogadas por las riadas de ríos dejadas por las últimas dos tormentas Noel y Olga, el pasado mes de diciembre.

Reynoso, sostiene que la Iglesia Católica y todos los ciudadanos están comprometidos en trabajar con ardor por la justicia, por la caridad, por la fraternindad, por el amyor y por la paz. Precisa que la fiesta de la Virgen de La Altagracia hay que aprovecharla para que intrerceda ante la cantidad de personas que han muertos, víctimas de la violencia.

En su plática religiosa, Reynoso quien fue delegado por el Arzobispo de la Arquidiócesis de Santiago, monseñor Ramón Benito de la Rosa y Carpio, celebró la homilía en el Santuario de la Virgen de La Altagracia, con motivo de conmemorarse este 21 de enero su Día, ante la presencia de cientos de devotos, de autoridades civiles, militares, policiales, empresarios y dirigentes políticos.

Instó a cada uno de ellos y de los que se quedaron en sus hogares propagar los valores culturales, que en los últimos tiempos se han ido perdiendo y deteriorando a la sociedad. En su mensaje, dijo que todos los ciudadanos, junto a la Iglesia Católica, tienen que luchar por rescatar los valores culturales.

Por como ejemplo a Santiago, de la que dijo es una ciudad solidaria, comprometida con los mejores intereses, ambale, de gente amiga, serviciales y que ha demostrado que es capaz de dar ayuda a todos. Declara que la fe cristiana entra en el ser humano de manera plena, da sentido de vida, porque proviene de la solidaridad, de la fraternidad, de la paz y de la comunión.

E indica que éste es un imperativo que nos interpela a todos, y que nos cuestiona a todos, afirmando que el anuncio del evangelio no puede prescidir de la cultura actual. Recuerda que la misma debe ser producida, evaluada, aprovechada y difundida, y que en definitiva debe ser asumida por la Iglesia y que se engendren modelos culturales, alternativos, para la sociedad actual.

En su liturgia, el Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Santiago, monseñor Plinio Reynoso, leyendo algunos fragmentos de la carta elaborada por los obispos y difundida por la Conferencia del Episcopado Dominicano, sostiene que la Iglesia Católica asume el llamado por mantener activo el discípulo de Jesús para trabajar por un nuevo ardor, por este mundo nuevo, donde la gente tenga la vida en abundancia.

El mitrado, afirma que en ese sentido, todos estamos comprometidos en propagar el evangelio de Jesús. Reynoso indica que en este mundo nuevo en que Dios está con nosotros, exige de nuestra parte vivir en el amor, el trabajo por la justicia y por la paz.

Llama a los dominicanos, que desde la posición que ocupa en la sociedad, en el trabajo, desde su profesión, desde su casa y desde su familia, haga aportes verdaderos y eficaces para la construcción de este mundo nuevo que brota del corazón de Cristo. Y aboga por una iglesia viva, activa y creíble, que se alimente de la palabra de Dios y de la Eucaristía.

Ve la necesidad urgente de mantener con renovado esfuerzo la opción preferencial evangélica por los pobres, el fortalecimiento audaz de los hogares dominicanos, de la familia, el cuidado de la creación, el trabajar con espiritu ecuménico, donde toda la persona de buena voluntad en la construcción del reino, ya que son algunas de las tareas urgentes que la realidad actual demanda de los cristianos.

Y afirma que en este camino, en ese trabajo, en ese esfuerzo y sacrificio, no estamos solo, ya que la Virgen de La Altagracia, Madre Esipiritual de la República Dominicana está ahí acompañándonos. Apunta que hay que proclamar ante la sociedad que el amor es más fuerte, ya que hemos sido liberados y salvados por la victoria pascual del Señor resucitado, que es el de la victoria.

Animó a todos los católicos a no quedarse en actitud pasiva, ya que el momento presente los empuja a tomar nuevas direcciones para proclamar el evangelio. E indica que la Madre Espiritual, la Virgen de La Altagracia, nos mira desde el cielo con su amor paternal y nos proteje con su inmenso amor de madre de Jesús y madre nuestra.

Reynoso, dice que la Protectora de la República Dominicana está presente en cada uno de los habitantes, que nos anima hoy a perseverar. Dice que a ella ha devolver la mirada en este día y siempre, por haber acogido a cada uno de los que hoy vivimos en la tierra y entregarnos a su querido hijo como lo es Jesús.