ONU pide una ayuda al desarrollo más constante y efectiva

Por martes 11 de octubre, 2005

Naciones Unidas, (EFE).- La ONU reconoció hoy que la ayuda oficial al desarrollo crecerá hasta alcanzar los 130.000 millones de dólares en 2010, pero pidió a los países ricos una mayor "calidad" y constancia en la asignación de los recursos.

La ONU publicó hoy la "Encuesta Mundial Económica y Social 2005", un informe que da seguimiento a los compromisos adoptados en la cumbre sobre financiación al desarrollo celebrada en Monterrey en 2002, y que fue presentado por el subsecretario de Asuntos Sociales, el colombiano José Antonio Ocampo.

La recomendación más importante que expone el documento es que la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) debe crear capacidad económica en los países a donde va destinada, así como respaldar iniciativas encaminadas a alcanzar los objetivos de desarrollo del milenio.

"Lo más importante es no tanto la cantidad, sino que la ayuda sea de calidad y que tenga un impacto a largo plazo en el desarrollo económico de los países", declaró Ocampo.

Según datos de la ONU, la AOD se incrementará de 80.000 millones en 2004 a 130.000 millones en 2010, incremento que será más pronunciado en el Africa subsahariana, donde se duplicará al pasar en este mismo periodo de 25.000 millones a 50.000 millones.

El informe anota que, pese a la tendencia ascendente desde el 2002, la mayor parte de los nuevos recursos se han destinado a la consolidación de la paz, la reconstrucción, la condonación de la deuda y la ayuda de emergencia.

De este modo, el alivio del peso de la deuda y la asistencia humanitaria constituyen la mayor parte de la AOD, lo que explica porqué no existe una correlación entre el aumento de la ayuda y los índices de crecimiento económico de los países receptores.

"La ayuda necesita ser distribuida de una forma estratégica y sostenida para poder crear una capacidad nacional y satisfacer las necesidades humanas que se contemplan en los objetivos de desarrollo del milenio", anotó Ocampo.

Los expertos de la ONU abogan porque las consideraciones políticas se dejen aparte, para evitar descensos o ascensos abruptos en los flujos de ayuda, lo que desestabiliza las planificaciones económicas de los gobiernos, de las agencias internacionales y de las organizaciones de la sociedad civil.

En este sentido, el documento contradice el principio que rige la asistencia internacional, según el cual a un país se le exigen determinadas políticas para concederle la ayuda.

Sin negar que es importante la buena gobernabilidad, la ONU explicó que la aplicación estricta de esta regla puede generar un grupo de "países parias" o "indeseados", naciones pobres que pueden ver agravada su situación por la falta de ayuda.

Del mismo modo, los países donantes tienden a supervisar el comportamiento de las naciones receptoras, y conceden más asistencia en virtud de ello, lo que es contraproducente, pues les impide impulsar el crecimiento económico y reducir los desequilibrios.

El dossier también realza la importancia de acuerdos, como la Declaración de París sobre la Eficacia de la Ayuda, adoptada en marzo pasado, que pone en manos del país receptor la responsabilidad de planificar estrategias transparentes y eficaces de desarrollo.

Por ello, propone que la ayuda al desarrollo vaya directamente a los presupuestos de los países receptores, cuando ahora sólo va a parar a las arcas gubernamentales una cuarta parte del total de la AOD registrada.

Asimismo, la declaración exige a la comunidad donante establecer procesos de distribución de las ayudas de acuerdo a las prioridades de las naciones destinatarias, en tanto que pide a los receptores que potencien la cooperación Sur-Sur.

Por otro lado, insta a las instituciones financieras, como el Fondo Monetario Internacional (FMI), a jugar un papel más protagonista en el proceso de desarrollo de los países, a los que debe ayudar a capitalizar la inversión extranjera directa. EFE