Organizaciones reclaman reconstrucción calles, aceras y contenes

Por sábado 26 de noviembre, 2005

Dirigentes de organizaciones comunitarias del periférico barrio San Miguel, del sector Quinto Centenario, en el kilómetro 43 de la Autopista Duarte reclamaron al síndico Julián Mateo, la reconstrucción de las calles, aceras y contenes, así como el drenaje pluvial de las calles del lugar, obras para lo cual, dijeron existe la planificación y el presupuesto aprobados.

Narraron que las calles están intransitables y que las cañadas con los últimos aguaceros destruyeron las alcantarillas que comunican las calles, porque lo que se hace necesario construir badenes que además de drenar sirvan de puente para enlazar el interior del barrio con la autopista Duarte. Los dirigentes comunitarios Hilario Victorino (Lao) , presidente de la Junta de Vecinos "Cristo Con Nosotros", Eugenio Chacón, presidente de la Asociación Comunitaria Unión y Progreso y Joaquín Vargas, presidente de la Asociación Comunitaria "El Buen Amigo", expusieron que el problema de las calles y la falta de electrificación del Quinto Centenario y el barrio San Miguel, tienen a los vecinos desesperados y reclaman solución a las autoridades, al tiempo de destacar que son habitantes pacíficos y respetuosos de las leyes.

Criticaron que a pesar de que el síndico, Julián Mateo está construyendo una residencia en el barrio, no se haya decidido a iniciar un plan de construcción de las calles y añadieron que San Miguel, es de los pocos barrios que aun quedan en Villa Altagracia con sus calles sin preparar y asfaltar.

Explicaron que han participado en varias reuniones convocadas por el síndico Mateo, y que en las asambleas les ha informado que el proyecto para la reconstrucción de las vías del barrio San Miguel está listo, pero ha pospuesto más de una docena de veces la fecha de inicio de los trabajos, y el barrio está intransitable, debido a que está en una zona de registro pluviométrica anual muy alta. Dijeron temer que alguna persona fallezca por descuido, ya que ningún vehículo puede auxiliar al que se le presente una emergencia como un ataque cardíaco o un cólico, porque las calles no se pueden transitar por vehículos por el fango y las abundantes zanjas.