Ortiz debutó y demostró es el jugador más popular en R.Dominicana

Por lunes 2 de enero, 2006

Santo Domingo, 2 ene (EFE).- David Ortiz no sólo debutó hoy sino que demostró que es el jugador más popular del béisbol dominicano. El fornido toletero de los Leones del Escogido arrastró a miles de aficionados que acudieron a ver su primera aparición en el plato en más de dos años. Y es que el "Big Papi", como fue bautizado por la afición de su equipo en las Grandes Ligas, los Medias Rojas de Boston, además de ser conocido por sus enormes batazos, ha cautivado a los aficionados con una amplia sonrisa que parece nunca irse de vacaciones.

"No creo que la gente me ponga presión, ellos vienen a ver un buen espectáculo y eso es lo que se le debe presentar", afirmó Ortiz a una batería de periodistas, tras concluir una sesión de bateo.

Cerca de 20.000 aficionados abarrotaron el estadio Quisqueya Juan Marichal de la capital dominicana, para presenciar el partido entre los "eternos rivales" Leones y Tigres del Licey, una asistencia de la que Ortiz fue en parte responsable.

Las expectativas creadas en torno a su debut fueron más que cumplidas, con las boletas agotadas desde las primeras horas de la mañana.

Y que la verdad es que el "slugger" dominicano ya se comporta como toda una "súper estrella".

Ortiz llegó al parque conduciendo un convertible del año, seguido por dos potentes vehículos ocupados por cuatro asistentes con un "look" propio de intérpretes de "reggaeton".

El jugador es un admirador de este contagioso ritmo de origen puertorriqueño, de amplia popularidad en Santo Domingo e, incluso, grabó hace varias meses un vídeo en el que se le ve cantar y bailar.

Ya dentro del campo, Ortiz fue seguido por decenas de cámaras y desde las gradas se observó un enorme letrero que decía: "El Big Papi dominicano".

El bateador designado dominicano entró a la "jaula" de bateo y sus primeros 11 batazos los dirigió hacia el jardín izquierdo, para luego ofrecer un espectáculo de largo metraje hacia el prado derecho.

Tres de estos palos alcanzaron los 500 pies de distancia, viajando por encima de tres enormes pizarras.

"Como se dice, no es lo mismo las prácticas que el juego en sí, pero espero ponerme en forma lo más rápido posible para ayudar al Escogido", explicó el jugador a los reporteros.

En su primer turno oficial, Ortiz conectó una fortísima línea que atrapó el primera base de los Tigres, José Offerman, y dobló en segunda al estadounidense Quincy Foster, para una doble matanza y terminar con la amenaza de los "melenudos".

Dos entradas más tarde, un inofensivo rodado por la segunda base, colgaba el segundo "out" de Ortiz en el partido.

"Jugaré durante los próximos cuatro juegos, para luego viajar a Estados Unidos a cumplir compromisos, y regresará el 11 de este mes", reveló Ortiz, al tiempo de expresar su deseo de que para entonces los Leones "aún" se mantengan en pelea.

El Escogido (2-3) comparte con los Azucareros del Este el tercer lugar de la serie semifinal, a un juego completo de los líderes, Tigres y Aguilas (3-2).

"Los fanáticos dominicanos se merecen ver en acción a sus jugadores de Grandes Ligas (…), no es bueno lo que pasa en Puerto Rico, que pocos jugadores de Liga Mayor participan del torneo de invierno", razonó el poderoso bateador zurdo, antes de terminar de manera "sorpresiva" su conversación con la prensa cuando le tocaron el tema de Manny Ramírez y los Medias Rojas.

"Manny qué, oye tengo que irme que está por empezar el partido", exclamó Ortiz y apeló a su enorme sonrisa para abrirse paso entre los comunicadores e internarse en la "cueva" de los Leones. EFE